lunes, 5 de enero de 2026

 EL DERECHO INTERNACIONAL,

UNA QUIMERA

 



CONSEJO DE SEGURIDAD - NACIONES UNIDAS


Derecho Internacional Público: es el que rige la comunidad internacional, (de estados y organizaciones internacionales), para mantener el orden global.

El objetivo de las Naciones Unidas es establecer los principios de las relaciones internacionales, la igualdad soberana de los estados y la prohibición del uso de la fuerza en las relaciones internacionales. Órganos principales son: -Asamblea General (consta de casi 200 estados miembros y se reúne una vez al año), -Consejo de Seguridad (tiene la responsabilidad sobre la paz y seguridad internacionales, formado por 5 miembros permanentes -con derecho a veto- y 10 no permanentes), -Corte Internacional de Justicia (15 jueces elegidos cada nueve años por la Asamblea y el Consejo; sus sentencias, aunque vinculantes, dependen de la buena voluntad de los estados y del Consejo). (1)



MIEMBROS PERMANENTES CON DERECHO A VETO


En la práctica, los 5 miembros permanentes del Consejo de Seguridad (China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Federación Rusa) tienen derecho a “veto” y, por tanto, disponen de la llave operativa de la aprobación y aplicación del “Derecho Internacional”.



EL DERECHO DESTRUIDO POR LA FUERZA BRUTA


En “román paladino”, en qué consiste y cómo se aplica el llamado Derecho Internacional si está en manos de 5 países, aunque supuestamente están representados 200. ¡NO EXISTE EL DERECHO INTERNACIONAL!

Supongo que todos sabemos que el espacio que no ocupa el Derecho (fijación de normas de comportamiento y ejecución de castigo si se incumplen), es irremediablemente ocupado por la fuerza bruta, por el poder: económico y guerrero.

De los 5 con derecho de “veto” en el Consejo, 3 compiten por el máximo poder bruto mundial (reitero que Europa no existe como tal): Estados Unidos, Rusia y China. ¿A qué Derecho Internacional se someterán los tres “matones”?

En realidad, los tres matones cuidan no enfrentarse directamente. Pero tienen a su merced cerca de 200 países.

Luego, manteniendo la cautela precisa para no importunarse excesivamente entre ellos, hacen “mangas y capirotes” de cuanto les plazca en el ámbito internacional.



ESTADOS UNIDOS ASALTA A VENEZUELA




MADURO APRESADO


Los Estados Unidos han asaltado ahora Venezuela  (presumiendo de su extraordinaria fuerza militar) e imponiendo su tutela política y gestión de sus principales recursos. Secundando al Papa León XIV, yo también quiero “defender el bien del pueblo venezolano que debe prevalecer sobre cualquier otra consideración, la soberanía del país y los derechos humanos y civiles de todos”.




INVASIÓN RUSA DE UCRANIA


Rusia, desde 2014 mata y destruye a placer en Ucrania. China amenaza día a día con mayor violencia a Taiwán. Ayer mismo, otros dos componentes de la “permanente” del Consejo (Inglaterra y Francia) atacaban Iran, so pretexto de hacerlo contra el Estado Islámico. En definitiva, es muy raro que entre los múltiples escenarios de violencia económica o militar no esté involucrado alguno de “los 5 del veto”. El resto de las barbaridades bélicas que conocemos por el mundo no suelen merecer la atención internacional por más que se estén degollando y violando a lo bestia. La explicación en tantos casos es la ausencia de riquezas apetecibles para los “matones”.

Por tanto, la fuerza moderadora mundial la ejercen exclusivamente las prudencias entre los poderosos por no molestarse entre ellos en demasía y no un mal llamado Derecho Internacional, absolutamente inexistente por más que nos machaquen con el vacuo término.

¿Alguno de los cinco disponen, además del poder económico y militar, algún tipo de poder moral? Creo evidente que no, que más parece un engorroso estorbo para el ejercicio de su poder.

 





Por otro lado, aunque en cierto sentido los españoles somos unos recién llegados al sistema democrático, ya acumulamos sobrada experiencia para saber que el valor político y moral del voto ciudadano roza la anemia. Ante las elecciones, los líderes de los partidos políticos tratan de ofrecer lo que suponen que más va a agradar a una mayoría. Aunque acierten, un endiablado sistema de partidos y electoral da lugar a que, quienes obtengan el poder por la “falsa” fuerza de los votos, hagan después, en el ejercicio del poder, caso omiso o contrario a lo que fueron sus propuestas. El zénit del control del sistema se alcanza cuando el Tribunal Constitucional, ejerciendo de Tribunal de Casación y, por tanto, por encima de un Poder Judicial al que no pertenece, se forma por políticos más o menos expertos en leyes.

O sea, nuestro sistema democrático permite perfectamente que se gobierne contra la voluntad expresada en las urnas por las mayorías. Y que el gobierno de turno lo haga exclusivamente para atender sus particulares intereses sin que “el pueblo” tenga opción real a corregirlo durante su formal mandato. En tal contexto, la actuación independiente de los jueces se aproxima frecuentemente a la actividad heroíca, que puede resultar vana si así lo estiman los políticos jurídicos del Constitucional.







En conclusión, mi opinión es que, en este mundo, el Derecho no rige ni la convivencia nacional ni la internacional. Queda eclipsado por el poder económico y el poder guerrero que, hoy por hoy, lo tienen quienes dominan uno y otro.

Los norteamericanos han apresado y relevado en su propio país al último presidente venezolano, autárquico, excéntrico y criminal mediante una acción de fuerza militar rotunda e impecable. Y el estrambótico, peligroso e impresentable presidente norteamericano, además de presumir de su fuerza enorme, anuncia que sus gentes toman el control de la gestión política y económica de Venezuela manteniendo a unos títeres locales bajo amenaza de una nueva intervención militar “si no se portan bien”.

El de Rusia dice seguir abierto a negociar sobre las tierras extranjeras que ha ocupado militarmente, que ha causado más de un millón de víctimas, y que sigue destruyendo impunemente. Otro sátrapa excéntrico y peligroso que desconoce absolutamente el llamado Derecho Internacional.

Quienes mandan de verdad, saben que este no es el mundo del Derecho y, simplemente actúan en consecuencia.








Mientras, a aquellos ciudadanos del pueblo venezolano los vemos hoy, desconcertados y aterrorizados, tratando de acopiar en casa el máximo de alimentos y medicinas posibles que les permitan esconderse de cualquier barbarie, mientras cerca de ocho millones escapados de su tierra viven la angustia de la incertidumbre por los suyos que quedaron en casa y por el opaco futuro. Para todos ellos, los de dentro y los de fuera, desde luego no impera el Derecho, impera la angustia, la rabia y el miedo. Son ellos justamente los mayores merecedores de los derechos que les han sido hurtados durante más de veinte años por la “Revolución Bolivariana” que aportó a los venezolanos sumisión, criminalidad, corrupción y pobreza. Es posible que la detención de Maduro suponga el inicio de la desaparición de aquella si se controla a los militares y paramilitares. Es la ventana de esperanza que ha abierto la controvertida acción de las fuerzas norteamericanas. Aunque su comandante jefe ya dejó meridianamente claro que su objetivo era mejorar la economía de sus compatriotas (que no son los venezolanos). A más de combatir el narcotráfico y extraer eficientemente el petróleo venezolano.






Mientras, los ciudadanos ucranianos tratan de cobijarse del frío y de la guerra bajo las ruinas de sus hogares destruidos mientras sufren el dolor por sus seres queridos muertos o malheridos y por la angustia de una crueldad que no cesa. Para ellos tampoco impera el Derecho, sino la angustia, la rabia y el terror.

 

Sobran voces condenando por un Derecho que no existe. Y nos faltan voces que ayuden a que cada persona, cada individuo, marque a fuego en su interior aquellos valores y principios que la Ley Natural exige y de los que tantos y tantos permanecen ignorantes. Porque no olvidemos que los monstruos humanos que lideran, o son aupados o bien sostenidos por muchas gentes que no tienen moralmente bien resuelto su pequeño universo personal.

 

Vivimos tiempos de fuerza bruta. El Derecho y la Justicia no están entre los valores que más cotizan. Es posible que siempre fuera así, antes con disimulo y ahora con descaro total.


¡Que siga la fiesta para quienes aún pueden! Eso sí, unas velitas, altares callejeros y lutos oficiales por las ingentes víctimas de este brutal sindiós.


Tan próximo a la noche de los Reyes Magos, les pido que nos traigan Paz.

 


(1) Se estima en 131 mil las personas que “trabajan” en todo el sistema ONU donde existe un amplio espacio para dar dorado empleo a ex-cargos públicos de todo el mundo.


CM

5-1-2025

 


jueves, 1 de enero de 2026

 PAZ DESARMADA Y DESARMANTE

 

 




Estrenar un año dando los primeros pasos para regalar al espíritu es una muy acertada forma de iniciar un camino.





Durante años, cada uno de enero nos acercábamos a la misa que se celebraba en la basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos (hoy Cuelgamuros). La Cruz de imponentes dimensiones se eleva sobre un cerro horadado.

El Valle es un paraje de una enorme belleza natural. En muchas ocasiones la zona estaba nevada.  Tan sólo el canto de los pájaros podía acompañar el silencio excepcional que ofrecía la primera mañana de enero. Un silencio profundo y universal que capturaba el alma.







Así predispuestos penetrábamos en el gran paso subterráneo, abovedado y bastante lógrebo que conducía hasta el altar de la basílica. En el centro del crucero hay un gran Cristo crucificado tras el altar. Todo es sobrecogedor.





Asistíamos a una misa, concelebrada por gran cantidad de eclesiásticos de diverso rango cuyo número superaba en ocasiones al de los feligreses presentes. En la inmensidad del recinto, la sensación era que el grupo completo formábamos un todo. Ayudaba a crear un hondo clima espiritual el ritual ceremonioso de la comunidad benedictina que se ocupaba de atender la basílica, la hospedería y el espléndido coro, a más de orar por vivos y muertos.

Salíamos de allí con el alma reconfortada y emprendíamos el corto camino hasta San Lorenzo del Escorial para atender también adecuadamente al cuerpo con un sabroso aperitivo.

De regreso a casa, almas y cuerpos llegaban muy recompuestos.

De tal manera han cambiado nuestras circunstancias que hace tiempo que tampoco hemos podido regresar al Valle. Que, lejos de ser atendido adecuadamente por los políticos que tienen el deber de cuidar el común, más parece que le estorba a algún mal gobernante.

 





En nuestra actual situación, nos hemos valido esta mañana del canal dos de TVE que ha retransmitido la solemne misa que ha oficiado el Papa desde la basílica de San Pedro en Roma.

El formidable templo repleto, espléndido, casi arrogante, centro religioso de los católicos del mundo. Afortunadamente León XIV, más que respeta, alienta las formas más ceremoniosas del Vaticano. Crea un clima de respeto y seriedad que compensa tan abundantes mármoles y adornos que más parecen dirigidos a crear una imagen de poder temporal.

La enorme personalidad del Papa permite hacer compatible su seriedad con su cercanía espiritual. La homilía de hoy se encuadraba en el pasaje del Evangelio sobre la anunciación a los pastores del nacimiento de Jesús y la celebración de la Jornada Mundial de la Paz. La gran plática papal ha incluído, entre otras, las siguientes consideraciones:





“Que el Señor te bendiga y te proteja. Que el Señor haga brillar su rostro sobre ti y muestre su gracia. Que el Señor te descubra su rostro y te conceda la paz”. Esta bendición dirigida al pueblo de Israel, un pueblo liberado tras una larga esclavitud. La libertad le supuso perder muchas certezas, pero le abrió un camino de esperanza, un renacer.

La Liturgia nos recuerda que cada día puede ser el comienzo de una nueva vida a la libertad confiados en la bondad del Señor.





Uno de los rasgos fundamentales del rostro de Dios es el de la total gratuidad de su amor por lo que se presenta “desarmado y desarmante”, desnudo, indefenso como un recién nacido. El mundo no se salva afilando las espadas, juzgando, oprimiendo o eliminando a los hermanos, sino esforzándose por comprender, perdonar, liberar y acoger a todos, sin miedo.

Ese es el rostro que se formó en el seno de María, el que contempló mientras Jesús crecía y que siguió como discípula humilde hasta la cruz y la resurrección. En la Maternidad Divina de María vemos dos inmensas realidades “desarmadas”: la de Dios que renuncia a todo privilegio de su divinidad y la de la persona que, con confianza, abraza totalmente su voluntad en un acto perfecto de amor, de libertad.





Cristo pide a los creyentes disponibilidad para anunciar su Evangelio. Acerquémosnos al pesebre como al lugar de la paz “desarmada y desarmante”. Que sea nuestro compromiso para toda nuestra vida cristiana.

 

El Papa León XIV nos marca el camino del amor, de la humildad, de la fe y de la esperanza para alcanzar la paz. Yo creo imposible lograr la paz exterior si no hemos resuelto antes la paz interior.

 

 

CM

1-1-2026

 

 

 


martes, 30 de diciembre de 2025

 CAMBIAR LA MODA EN 2026

 




Se nos muere el año, ¡a Dios gracias!

Hoy están de moda los jefes belicosos. Están de moda los jefes frentistas. Están de moda los jefes mentirosos. Están de moda los jefes maleantes. Están de moda los jefes narcisistas. Están de moda los jefes insensibles. Están de moda los jefes soberbios. Están de moda los jefes desleales. Con semejantes jefes, ¿cómo puede ir bien nuestro mundo?

Mi deseo para el nuevo año es que, entre todos, hagamos un cambio radical de la moda actual. O sea, elijamos a los jefes más opuestos a los actuales. ¿Cómo?; ¡muy fácil!: seamos todos mucho mejores, mucho más valientes y mucho más lúcidos. No nos asegurará el mundo racional y emocionalmente perfecto, pero será un paso gigantesco y necesario.

¡Feliz 2026!


CM

31-12-2025