PAX, ORA ET LABORA
![]() |
| Expansión máxima del Imperio Romano |
El Imperio Romano alcanzó su apogeo en el siglo II. Con Trajano fue el momento de mayor expansión geográfica.
Progresivamente la sociedad se polarizó en:
-Élite privilegiada (Honestiores): emperador, senadores, ricos militares y comerciantes y magistrados locales.
-Plebeyos, campesinos, artesanos y proletarios (Humiliores). Sufrían penas mucho más severas (incluida la tortura legal).
Los gastos militares se duplicaron (también por atender las extensísimas fronteras) y las provincias cobraron una gran importancia y poder.
Creció muy considerablemente la burocracia. Adriano redujo drásticamente las competencias del Senado, sustituyéndolo por el Consejo Imperial.
La deriva autocrática contribuyó a ahogar la vida autónoma local. Con Cómodo, Roma entró en un proceso de inestabilidad que desembocó en la gran crisis en el siglo III: invasiones bárbaras, epidemias, ruralizacion del Imperio y pérdida de movilización con severa polarización social.
La constante expansión del Imperio hasta el siglo II tuvo un importante factor económico: la disponibilidad de esclavos como mano de obra muy barata. Para hacer frente a la escasez de mano de obra y a la recaudación de impuestos, Diocleciano implementó profundas reformas que ataron a los campesinos a la tierra (semilla del futuro sistema medieval).
El ejército se convirtió en la principal vía de ascenso social (con la consiguiente consecuencia de descenso del nivel cultural).
Las ciudades, por las invasiones bárbaras, se hicieron inseguras y propiciaron la emigración buscando protección en los latifundios (futuros feudos).
El caos llevó a que en cincuenta años hubo casi treinta emperadores.
Una inflación formidable acabó con la confianza en la moneda y la inevitable repercusión en el comercio.
La corrupción se extendió y generalizó en especial en el ejército.
Todo ello se resume en un proceso de degradación económica, social y moral. En definitiva, un debilitamiento tal que el Imperio sucumbió ante las invasiones godas.
En el año 395 Teodosio dividió el Imperio en dos: Occidente y Oriente entre sus dos hijos.
El Imperio de Occidente sucumbió formalmente en el 476 cuando el caudillo germano Odoacro depuso al último emperador Rómulo Augústulo.
***********************
Benito nació en Nursia en el año 480, en una familia acomodada. Al inicio de su adolescencia le enviaron a estudiar a Roma. Como le repugnó la vida disoluta y licenciosa de la gran ciudad huyó al valle de Subiaco donde conoció a Romano de Subiaco, monje de un monasterio cercano cuyo abad le señaló una cueva austera donde Benito vivió como un ermitaño durante tres años, asegurándose el respeto de cuantos le rodeaban. En la Pascua del año 500, tras la muerte del abad de un monasterio cercano, terminó aceptando sustituirle. El experimento fracasó, al punto de que algunos monjes trataron de envenenarle en dos ocasiones. Se salvó de forma milagrosa.
De regreso a Subiaco, sus milagros fueron tan frecuentes que atrajeron a cantidad de personas por su santidad y carácter. Allí permaneció unos treinta años predicando “La Palabra del Señor”: fundó 12 monasterios y finalmente el gran monasterio benedictino de Montecassino, en una colina entre Roma y Nápoles.
Fue en Montecassino donde compuso su “Regla” de vida comunitaria, basada en la estabilidad (residir de por vida en el mismo monasterio) y especial interés por la buena conducta moral, la piedad mutua y la obediencia al abad. Una familia ordenada bajo el lema “Pax, Ora et Labora” (Paz, Ora y Trabaja). Escribió el Libro de Preceptos en el 516 destinado a la convivencia de los monjes bajo la autoridad de un abad.
Los Benedictinos han usado la Regla durante ¡15 siglos!, por lo que a san Benito se le considera el fundador del “monacismo occidental”. Fue escrita como guía para comunidades individuales y autónomas y todas se mantienen autogobernadas hasta hoy. Incluye cultivar modelos de comunidades y estilos de vida contemplativos con vínculos muy estrechos.
Prestó San Benito especial atención a la regulación del horario, considerando el aprovechamiento de la luz solar para conseguir un equilibrio entre el trabajo (esencialmente agrario), la meditación, la oración y el sueño.
El hábito debía estar formado por una túnica y un escapulario, cubiertos por una capa con capucha. El color original fue el de la lana sin teñir, después predominó el color negro hasta la reforma cisterciense que volvió a adoptar el blanco (monjes negros y monjes blancos).
El monacato cristiano se inició en el desierto egipcio. Tanto el monasticismo solitario (anacoretas) como el comunal (cenobitas) se hicieron muy populares y se extendieron fuera de Egipto.
El trabajo de san Benito recogió ideas preconcebidas ya presentes en la comunidad religiosa, haciendo cambios menores.
La Santa Regla expone los principios fundamentales de la vida religiosa:
-renuncia a la propia voluntad,
-obediencia sin vacilación bajo la bandera de Cristo el Señor.
-escuela para enseñar el “camino a la salvación”,
-perseverar en el monasterio hasta la muerte,
-compartir la paciencia en la Pasión de Cristo,
-moderación en el uso de la palabra,
-humildad,
-oración con sincera compunción, sin muchas palabras, bajo la inspiración de la gracia divina,
-un decano por cada diez monjes,
-regulación de los castigos: amonestación privada, represión pública, separación de los hermanos y excomunión o castigo corporal,
-prohibición de posesión privada sin permiso del abad,
-organización del servicio de cocina,
-cuidados de los enfermos, los viejos y los jóvenes,
-lectura en voz alta durante las comidas,
-cantidad y calidad de los alimentos: dos comidas al día con dos platos, una libra de pan y una “hemina” (un cuarto de litro) de vino. Prohibición de la carne de los animales de cuatro patas.
-silencio estricto por la noche,
-designación de cantores en el coro y lectores,
-trabajo apropiado para la habilidad del monje, mínimo cinco horas diarias,
-hospitalidad,
-el abad debe ser elegido por sus monjes,
-prohibición a los monjes de defenderse unos a otros,
-es simplemente un medio hacia la piedad.
La versión más antigua en lenguaje vulgar es una traducción alemana del siglo IX. En el siglo X ya hay traducciones romances en España.
San Benito ejerció una influencia fundamental en la cultura europea: su Regla es una síntesis de la espiritualidad oriental y la laboriosidad occidental.
Los numerosos monasterios que han surgido siguiendo el carisma de San Benito son unos legados esenciales para la cultura de Europa. Se extendieron primero por el continente europeo y luego por todo el mundo, comprometidos en crear comunión.
Los monasterios fueron importantes centros de vida religiosa, de administración política, de desarrollo económico y de aprendizaje, teológico y secular. Los libros se escriben y copian en las salas de escritura (scriptoria) de los monasterios y las escuelas de la abadía forman al clero y a la élite gobernante.
Fueron el refugio de los conocimientos de la antigüedad griega y romana y su estudio y desarrollo fueron esenciales durante la Civilización Cristiana, durante la Edad Media.
En el siglo XVI, los soberanos protestantes suprimen monasterios y confiscan sus propiedades. Algunos abades y monjes son asesinados: en Inglaterra, norte de Alemania, Países Bajos y Escandinavia desaparece la vida monástica. En los países católicos, sin embargo, el monacato benedictino florece. Las abadías se reconstruyen en el espléndido estilo barroco y muchos monasterios se convierten en centros de erudición, cultura y educación. Y se extienden al Nuevo Mundo.
El siglo XVIII es nefasto para la fe y se consideran los monasterios como lugares de superstición y atraso y desaparece el 95%. Pero en el siglo XIX se produce un “renacimiento” monacal, se refundan antiguos monasterios y se crean nuevas comunidades.
Una curiosidad: en Preci (oración), un pequeño pueblo cercano a Nursia (donde nació San Benito), existía la próxima abadía de santo Eutiquio, donde se había desarrollado por los monjes un importante trabajo de investigación médica que se inició con el conocimiento de las muy abundantes plantas medicinales. Y aquello derivó en la conocida como “Escuela de Cirugía”, de enorme prestigio, especializada en el tratamiento de las cataratas, hernia inguinal y los cálculos renales. Un concilio en 1215 prohibió a los monjes ejercer la cirugía. Éstos decidieron transmitir todos sus valiosos conocimientos a los centros vecinos.
En 1964, el Papa Pablo VI proclamó “Patróno de Europa” a San Benito, a quien se refirió como “pacis nuntius” (heraldo de la paz).
![]() |
| Comunidad Benedictina de la Santa Cruz |
Conforme buscaba información para este escrito, tuve la perturbadora sensación de que los aconteceres y degradaciones que condujeron al Imperio Romano a su final, podían ser perfectamente crónicas actuales. Y que los principios por los que se guió San Benito, contienen las recetas para tratar a una sociedad occidental actual en evidente decadencia y profundamente contaminada por la violencia, el odio y las guerras.
De nuevo se pone de relieve la necesidad humana de “espiritualizar” la vida y que sigue siendo una guía de comportamiento “Pax, Ora et Labora”.
CM
11-7-2026 (festividad de San Benito)


























