¡FALTAN VIVIENDAS!
Organismos competentes evalúan entre 800 mil y 1 millón el déficit de viviendas. Entre la profesión hay un criterio común para dar respuesta al gravísimo problema de la falta de viviendas: es imprescindible “LIBERAR SUELO”.
¿Por qué no se libera suelo con agilidad?: esencialmente no se debe a la falta de territorio, sino a trabas burocráticas, restricciones medioambientales y decisiones políticas:
1-Exceso de burocracia y plazos largos: cambio de clasificación del terreno de rústico a urbanizable, aprobación de planes urbanísticos y obtención de licencias.
2-Escasez de suelo disponible: el 95% del territorio está clasificado como no urbanizable para “proteger el medio ambiente y por el impacto ecológico”.
3-Reticencia política, porque se pueda producir una especulación desmesurada como en burbujas inmobiliarias pasadas.
4-Falta de servicios e infraestructuras: redes de agua, luz, saneamiento y transporte, que requieren grandes inversiones públicas.
5-Bloqueo privado: gran parte del suelo edificable está en manos de grandes tenedores o entes financieros que lo ralentizan para especular con su valor futuro.
Los especialistas inmobiliarios coinciden en que es preciso liberar suelo en las CCAA con mayor presión de demanda, pero que no será fácil hacerlo:
“Existen 9,3 millones de viviendas previstas en suelos con capacidad para edificar (según el Ministerio de Vivienda …), de las que 6,8 millones se encuentran en situación de “suelos urbanos no consolidados …”, es decir, terrenos que disponen de un planeamiento en desarrollo, aunque ¡paralizado desde hace 20 años! Si se desbloquease, se ampliaría en un 25% el parque de viviendas. Es una responsabilidad del Estado, las CCAA y los Ayuntamientos”.
“Es preciso simplificar los procesos urbanísticos: modificaciones legales y mayor dotación de recursos humanos para agilizar la concesión de licencias. El proceso para convertir suelo en urbanizable es extremadamente largo y complicado (¡entre 5 y 20 años!). Lentitud en las siguientes etapas:
1-Aprobación del suelo urbanizable en los Planes Generales de Ordenación Urbana (PGOU).
2-Planteamiento específico de desarrollo del suelo (identificando parcelas) con distintas comisiones gestoras.
3-Completar los levantamientos topográficos.
4-Clarificar la propiedad de las fincas.
5-Realizar el Plan Parcial con todos sus informes: medio ambiente, transportes, ….
6-Aprobación del Plan Parcial por la CA. Aprobación definitiva (hasta 24 meses más).
7-Redactar el proyecto de urbanización.
8-Aprobación del Ayuntamiento.
9-Obtener licencia de obra de edificación (+ 8 a 16 meses).
10-Construcción: entre 18 y 24 meses.
11-Licencia para la primera ocupación.
Las consecuencias suponen mayores costes para los promotores, asumiendo elevados tipos de interés, sobreprecio para el comprador y lentitud en el flujo de recursos de los Ayuntamientos (IBI, …). ¡Y está cercenando que nuestros jóvenes puedan ser independientes y formar su propia familia!
Nefastas políticas y normativas también perjudican muy gravemente el mercado del alquiler de viviendas. Hasta se imponen ideas tan sumamente venenosas como que el arrendador tiene alma de delincuente social y merece que los menesterosos y los puros delincuentes le arrebaten sus derechos naturales y constitucionales a la propiedad. Tan sólo regímenes comunistas y populistas o puramente salvajes pueden cometer semejante barbaridad e injusticia. ¿Cuántos posibles arrendadores prescinden de obtener una renta por el miedo a verse despojado de su propiedad?
Los criterios normativos en vivienda no están unificados para todo el país. A ello se añade que cada Ayuntamiento tiene sus propias ordenanzas.
Medidas a aplicar:
1-Simplificación de trámites: reformar las leyes urbanísticas para agilizar la burocracia y los procesos de aprobación de proyectos.
2-Descentralización de permisos: mayor autonomía a las administraciones locales para facilitar y acelerar la aprobación de iniciativas urbanísticas.
3-Incentivos con beneficios fiscales y financieros a constructores que inviertan en vivienda social y asequible.
4-Colaboración público-privada para desarrollar suelo urbanizable de forma sostenible.
Con una enorme tensión política e institucional las soluciones no serán rápidas. Aún actuando con urgencia y de forma coordinada entre las Administraciones, ponerse al día llevará más de una década”.
Desde 2021 a 2026, España ha pasado de 47,5 a 49,6 millones de habitantes (2,1 millones más) oficialmente, porque estimo que la cifra de no empadronados es alta (y, por tanto, la población real seguro que es muy superior): la inmigración ha sido el factor de mayor crecimiento (más de 10 millones nacieron fuera de España, un 20% de la población oficial). Además, se incrementa el tipo de población fértil.
Las medidas adoptadas este año por el Gobierno para la legalización de inmigrantes residentes (900 mil peticiones y “manga ancha” en la concesión, aunque con una administración ineficaz, lenta y no rigurosa), producirá a futuro un incremento de inmigrantes por doble motivo:
1-Por el efecto llamada.
2-Por reagrupación familiar.
Por otra parte, el INE informa que hay 19,7 millones de hogares registrados, con una media de 2,49 personas por hogar. Pero los hogares unipersonales son 5,6 millones (¡el 28,4%!). Y cada vez habrá más gente que viva sola por el brutal envejecimiento de la población autóctona, más jóvenes viviendo sólos, más el crecimiento de divorcios. La reducción de la fecundidad y el incremento de la esperanza de vida son factores determinantes, tan sólo moderados por los inmigrantes.
En conclusión, remachar que padecemos un gravísimo problema de falta de viviendas. Que el crecimiento poblacional por la inmigración es muchísimo más rápido que el farragoso, falto de leyes adecuadas y recursos, proceso de creación de viviendas: un proceso que se mide en bastante más de quinquenios, en buena parte dependiente de los políticos que, desgraciadamente tienen un horizonte profesional de cuatro años (su interés profesional los lleva a atender éxitos muchísimo más inmediatos).
Nuestro tipo de inmigración es el de una población de muy escasos recursos. Si el crecimiento de la población está y estará llegando por esta vía, hasta yo (que soy un total lego en la materia), creo que se precisan viviendas baratas muy rápidamente.
Un crecimiento poblacional rápido (como el que se está produciendo en España), además de la vivienda, requiere los reforzamientos adecuados en sanidad, educación, medios de transporte, suministros de agua y luz ...

Quiero suscitar aquí un aspecto que considero clave para la integración: el origen de los migrantes. Los iberoamericanos y, en especial, los hispanoamericanos comparten con nosotros de forma especial cultura, lengua, costumbres, creencias religiosas. A mi parecer, requieren una consideración muy distinta de quienes carecen de coincidencia alguna con nuestra cultura. Por poner un solo ejemplo muy ilustrativo: la herramienta del idioma es esencial para iniciar una convivencia, luego, a quienes no conozcan el español habrá que facilitarles su aprendizaje; y, tras el idioma, otras cuantas cuestiones más. Y ninguna es gratis. Me parece que, en lo tocante a la integración, existe una diferencia abismal entre colombianos y marroquíes, por ejemplo, (siendo los mayores colectivos de inmigrantes), y debería tomarse en consideración. Propongo siempre medidas positivas para estimular a los inmigrantes hispanoamericanos. Forman parte esencial de un fastuoso tesoro que labraron nuestros antepasados comunes y que no debemos ignorar.

¿Tenemos políticos adecuados, con los perfiles que exige la solución de éste gravísimo problema de la falta de vivienda? Soy muy pesimista.
Pero es uno de los problemas sociales a los que hemos de exigir a nuestros políticos, que le dediquen especial empeño, ignorando afiliaciones políticas y asignando los recursos obligados.
CM
25-6-2026