miércoles, 7 de octubre de 2026

 SENECTUD

 





La ancianidad proporciona novedades, nuevos acompañantes (que no amigos) muy fieles y adictos:

-merma de fuerza y movilidad (sarcopenia)

-ligereza ósea y desgaste articular (artrosis)

-pérdida visual (cataratas) y auditiva

-rigidez arterial y bombeo de corazón menos eficiente

-lentitud cerebral

-memoria reciente olvidadiza

-alteración emocional: tristeza, ansiedad, soledad

-aislamiento

-dependencia

Aparecen también los denominados “síndromes geriátricos”: fragilidad, incontinencia urinaria, caídas.

Dos consideraciones esenciales:

       -la salud

       -cada quien es cada cual.

 

Yo almaceno ya experiencia bastante para juzgar lo antedicho como muy cierto, en menor o mayor medida. Se trata de una profunda alteración en mis compañías más íntimas.

Perdí a mis padres, a una hermana, un cuñado, mis padrinos, a todos los amigos íntimos más antiguos, a los vecinos de toda la vida.

La fortuna quiso regalarme con el inapreciable tesoro de mi esposa y mi familia y también de la amistad a la que debo tantísimo. La ventura no me ha abandonado, favoreciendo la última etapa (un regalo inapreciable, mus incluido) con entrañables amigos que pedalean en la misma, con algún desfallecimiento.

Pero los “compañeros” nuevos son otra cosa. No gratifican. Hasta duelen. Les noto crecer y afianzarse al lado mío. Convencido de que sería un error estúpido intentar rechazarles por su fuerza y decisión de no abandonarme, la opción es hacer mi mayor esfuerzo porque esa convivencia, ni buscada ni querida, sea lo más llevadera posible. Incluso con buen espíritu si yo fuera capaz.

Los nuevos compañeros imponen sus normas, doblegan resistencias. Siendo así, debo acomodarme sin incomodarme en demasía. Su acompañamiento se centra y prospera en mi cuerpo. Pero intenta constantemente allanar mi espíritu, y eso, ¡de ninguna manera debo permitirlo sin luchar hasta el último aliento!

Si la resiliencia o adaptabilidad es una capacidad de enorme importancia para la supervivencia de todo ser vivo, en la vejez estimo que se convierte en crucial para los humanos.

 

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Contemplo los aconteceres del mundo con creciente incomprensión, con la sensación de que es un tren camino de descarrilar de mala manera. Aún me sublevo (inútilmente) contra ello porque me repugnan muchas de sus causas. En especial que, con incomprensible frecuencia, a los mandos no estén las gentes mejor preparadas humanamente. Quiero decir que no sólo deberían ser los más doctos, sino, en primer lugar, las mejores personas, los más intuitivos, los más prudentes, los más sensibles, los más justos y los más generosos.

Pero es más que frecuente que, pilotando las sociedades, se encuentren elementos muy ignorantes, mala gente, obtusos, imprudentes, impasibles, injustos y profundamente egoístas. Tanto que sucede el absurdo: el que manda en el grupo se nutre, se alimenta, se beneficia del mismo parasitándolo. Una primera fase de sedación, de exterminio del espíritu crítico individual para, en la segunda fase, conseguir la meta dorada, o sea que los parasitados lleguen a considerar su sangría y sometimiento un beneficio, un regalo y un motivo de reconocimiento o gratitud hacia su gran parásito.

 

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En España, tengo sobradamente escrito que carecemos de un sistema real de democracia porque los ciudadanos no tenemos otra opción de participar en la vida pública que votar a unos partidos políticos a cuya formación y organización carecemos de acceso. Y, puesto que son rígidamente piramidales y organizativamente no seleccionan a los de mayor calidad humana sino a los más hábiles para alcanzar el poder, es imposible que nos piloten los mejores y, que en caso de que resulten no serlo, tengamos alguna capacidad para cesarlos. Y, el colmo, es que el sistema español legaliza a partidos cuyo objetivo es acabar con España.

Tenemos un legislativo sometido al gobernante, por vía normal, o por la vía de la excepción -legal- de la “Diputación Permanente” (órgano ideado para “asumir” circunstancialmente las funciones de un Congreso pero que “legisla contra el mismo” bajo la batuta del gobernante, como acaban de demostrarnos).

Tenemos un Poder Judicial encabezado por el Tribunal Supremo (o sea, “máximo”) pero paradójicamente sometido a los partidos políticos mediante un Tribunal Constitucional formado por los designados por tales partidos políticos y que actúa como Tribunal de Casación de las sentencias del Supremo.

El sistema, al carecer de contrapoderes en la práctica, por estar totalmente sometidos al Político Máximo (jefe del Gobierno), es realmente una Autocracia (una sóla persona tiene todo el poder).

El resultado práctico de tan pernicioso sistema se llama Pedro Sánchez. Una política, “rara avis” por su preparación, por sus principios, por su talante y por su verbo puro, exacto y respetuoso, ha conseguido reunir en 60 puntos (los incluyo al final de mi escrito) las más graves “tropelías” cometidas por Pedro Sánchez en sus años de gobierno contra el pueblo español y contra la más básica ética. No seré yo quien insista en ello porque ni me aproximo al nivel de doña Cayetana Álvarez de Toledo ni nada sustancial puedo añadir, aunque tengo la certeza de que el tipo nos seguirá sorprendiendo con maldades nuevas.

Convencido por tanto de que el cáncer se encuentra en nuestro sistema político que, presentándose como una cosa, realmente es la contraria, tan sólo lo apostillaré dejando aquí constancia de:

-Sánchez y su banda están mangoneando lo que a su alcance está. Para envenenar el censo electoral alterándolo (a través de la llamada “ley de nietos” han abierto unas vías de votación en elecciones españolas a personas descendientes de antiguos emigrantes españoles pero que siempre han permanecido y permanecen totalmente ajenos a cuanto en España acontece). Y para alterar el voto por correo.

-Sánchez cambia “democracia nacional” por “democracia popular” de manera que, en el caso de que los resultados que obtuviera en las urnas (a pesar del sistema tan retorcido, no democrático y manipulado), no le fuesen favorables, llamaría al asalto de las calles, carentes de representación alguna, como si de la expresión pura de la “voluntad popular” se tratase y sustituyera a los mismísimos votos.

-Sánchez cuenta con un ejército de guerrilla urbana (el “bloque negro” de la Coordinadora Juvenil Socialista perteneciente al Movimiento Socialista), profesionalizado, uniformado y entrenado en diversas acciones violentas. En estos momentos tienen tomado el control de la “acampada de Sol”, desplazados los iniciales promotores.

 

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Aunque, no me hagáis caso, porque bien pudiera ser que estas certezas mías no sean otra cosa que ensoñaciones malignas, procedentes de mi proceso de ancianidad y de los nuevos compañeros que estén consiguiendo colonizar mi mente. Por el bien de la comunidad y, muy especialmente por la dignidad de la vida de mis descendientes, desearía que todo mi parecer tan solo sea producto de mi decrepitud. Aunque, por si tuviera sentido mi diagnóstico …, ¡atención, prudencia o, si es preciso, acción!

 

CM

7-10-2026

 

Cayetana Álvarez de Toledo retrata a Sánchez:

1. Banalizó la mentira. 2. Levantó un muro entre españoles. 3. Hizo del guerracivilismo su estrategia de supervivencia. 4. Compró la investidura con impunidad. 5. Quebró la igualdad entre españoles. 6. Indultó a los condenados del 1-O. 7. Borró el delito de sedición. 8. Rebajó la malversación. 9. Blanqueó a Otegi como socio de Gobierno. 10. Pactó con Bildu la memoria democrática. 11. Le entregó la alcaldía de Pamplona. 12. Impulsó la excarcelación masiva de etarras. 13. Colonizó todas las instituciones. 14. Extendió su injerencia a las empresas privadas. 15. Linchó a los jueces que investigaban a los suyos. 16. Intentó liquidar la independencia judicial. 17. Llamó fango a la prensa crítica. 18. Criminalizó la discrepancia. 19. Sometió al Parlamento. 20. Encadenó una legislatura entera sin presentar Presupuestos. 21.  Pulverizó el principio de responsabilidad política. 22. Despreció la rendición de cuentas. 23. Asaltó la televisión pública. 24. Impuso un confinamiento inconstitucional. 25. Intentó manosear el censo electoral. 26. Su Fiscal General fue condenado por revelación de secretos. 27.  Su mano derecha fue condenado a 24 años por corrupción. 28. Su otra mano derecha espera juicio por corrupción. 29.  Su hermano fue condenado por prevaricación. 30. Su mujer está procesada por corrupción. 31.  Su entorno convirtió las mascarillas en negocio. 32. Predicó feminismo mientras enchufaban a prostitutas en empresas públicas. 33. Pagó a cloacas para intimidar a jueces, fiscales y policías. 34. Rebajó las penas a más de mil agresores sexuales. 35. Prometió vivienda asequible y dejó alquileres prohibitivos. 36. Destrozó el mercado del alquiler. 37.  Promovió la okupación. 38. Hundió las esperanzas de los jóvenes. 39.  Impuso un infierno fiscal. 40. Descontroló la deuda pública. 41.  Empobreció a los españoles. 42.  Degradó los servicios públicos. 43.  Erosionó las fronteras. 44.  Aprobó una regularización masiva de inmigrantes. 45.  Presidió el desplome de la Educación. 46.  Abandonó a los castellanohablantes en Cataluña. 47.  Convirtió la gestión ferroviaria en un caos. 48.  Abandonó a las víctimas de la DANA. 49.  Provocó con su dogmatismo un apagón masivo. 50.  Se lavó las manos de los 46 muertos de Adamuz. 51.  Medró con la corrupta dictadura venezolana. 52.  Recibió a Delcy Rodríguez en Barajas. 53.  Protegió a Zapatero con sus comisiones y sus joyas. 54.  Provocó conflictos diplomáticos con los aliados de España. 55.  Entregó el Sáhara a Marruecos sin pasar por el Congreso. 56.  Declaró que Ceuta había sido atacada y se marchó un mes de vacaciones. 57.  Degradó la vida pública. 58.  Normalizó la indecencia. 59.  Hundió a la izquierda. Y 60.  Destrozó al PSOE

 

 


domingo, 4 de octubre de 2026

 BAJO PALIO

 





En los más remotos tiempos parece que comenzó a usarse en Mesopotamia y Persia un dosel de tela sostenido con varas para cubrir a faraones, emperadores y reyes. Con seguridad su origen tuvo por objeto proteger al mandatario de las inclemencias del sol y la lluvia.

Al hacerse costumbre tan prosaica razón, derivó a considerarse el palio o sombrilla (umbraculum) un símbolo de la máxima dignidad, realeza o autoridad suprema.






Idéntico significado tuvo el Huagai en oriente desde hace más de 3 mil años (emperador chino, por ejemplo) y occidente, a través de Bizancio (reyes y emperadores). Una curiosidad: en la antigua China, el número de capas de tela y los colores del palio o sombrilla identificaban el nivel de a quien protegía (el rojo y el amarillo estaban reservados para la familia imperial).

Durante siglos la máxima autoridad civil estuvo vinculada a la divinidad.





Tras la legalización del cristianismo, la Iglesia adoptó el ceremonial palatino para el papa, obispos y, principalmente, la presencia de Cristo en la Eucaristía contenido en una Custodia.





Mientras la autoridad civil (el emperador o rey) se concibió recibida de Dios, la dignidad del palio cubrió igualmente a la máxima autoridad civil y religiosa. Así se mantuvo durante la Edad Media y parte de la Moderna. En la Baja Edad Media era solemne el ceremonial de visita del rey a una ciudad: se detenía a distancia de las puertas de la ciudad, donde se acercaban las autoridades de ésta; el rey juraba los fueros de la ciudad y recibía la llave de la misma en señal de sumisión; penetraba, desmontaba y, a pie, bajo palio, recorría la ciudad.   





Hasta que la autoridad civil se desvinculó de la divinidad. Aunque la tradición del palio, como símbolo de autoridad civil máxima, se ha mantenido hasta muy recientemente. De hecho, la tradición real desapareció bajo el reinado del rey Juan Carlos I, con una Constitución que se define aconfesional. La monarquía española ha mantenido hasta ayer la prerrogativa de caminar bajo palio en los más importantes acontecimientos religiosos.





Incluso Franco, no siendo rey, mantuvo tal privilegio como símbolo de autoridad civil máxima en todos los grandes actos de la Iglesia. Con la que mantuvo una estrecha convivencia (fue el promotor, por ejemplo, de la monumental Cruz y Basílica de los Caídos).





Me sugiere una digresión. Desde que el denominado bando nacional ganó la guerra, Franco ejerció la máxima autoridad civil hasta su fallecimiento mediante un poder dictatorial (yo creo que fácilmente divisible en tres grandes fases) con el beneplácito de la Iglesia (que tan sangrientamente fue maltratada en la República), desde el segundo año de la guerra. Pero no todo fueron caminos de rosas en la relación.





Don Pedro Segura y Sáenz fue un religioso, con una formación académica formidable y sobresaliente que alcanzó la dignidad máxima en la Iglesia española: arzobispo de Toledo y Cardenal Primado. Una concepción estricta de la moral pública le llevó por ejemplo (años 40-59) a prohibir el baile a los católicos, fue martillo contra los anglosajones, se opuso a que Franco fuera “bajo palio” y mantuvo constantes enfrentamientos con él. Incluso renunció a aceptar su nombramiento como procurador en Cortes y llegó a manifestar en sus homilías que, “en la literatura clásica, los caudillos eran los jefes de una banda de forajidos”. O que, en los escritos de san Ignacio de Loyola “caudillo era sinónimo de diablo”. Con anterioridad, en 1931, el gobierno de la República expulsó a Segura de España. Fue, por tanto, persona de convicciones firmes que mantuvo y defendió con unos y otros, a más de realizar enormes servicios sociales, siendo uno de los promotores de denunciar y trabajar por Las Hurdes, región enormemente pobre y abandonada, donde hizo una labor encomiable.






En España, a finales del siglo XVI, el palio se adaptó a los pasos procesionales de Semana Santa. Se ciñó y se mantiene cubriendo muchas de las imágenes de la Virgen María, como reina celestial. Los tronos o pasos de la Virgen contienen muchos símbolos (en el interior de los riquísimos bordados del palio es común ver representado el cielo y el Espíritu Santo, los doce varales representan a los doce apóstoles, …). Sin embargo, en la actualidad, las figuras de Jesucristo procesionan sin palio, a la intemperie, para reflejar el sacrificio y la humildad de un Dios que se despoja de todo y se entrega sin reservas.

 






En todo parece posible la degradación. En el significado del palio también. La tragedia producida por una Dana torrencial produjo 233 muertes, a más de inmensos daños materiales en más de 27 pueblos de Valencia. En Paiporta (28 mil habitantes, a seis kilómetros de Valencia), fallecieron 46 vecinos y se produjeron daños incalculables.







La catástrofe se produjo entre 29 y 30 de octubre de 2024. El 3 de noviembre (cuatro días más tarde) los reyes y el Presidente del Gobierno visitaron Paiporta. Los vecinos, doloridos y dolidos por su desamparo, indignados por la ausencia de socorro público, les recibieron iracundos, desquiciados, furiosos y se dirigieron a ellos con gritos desesperados e improperios. Los reyes se acercaron a la multitud, se mezclaron entre los atribulados y excitados vecinos, escuchando y dando ánimos con empatía evidente. 





El presidente Sánchez, cobarde, felón, salió huyendo precipitadamente amparándose entre un cerrado círculo de guardaespaldas y bajo un oscuro paraguas a modo del indigno palio que corresponde al deshonor y la bajeza.

 

CM

4-10-2026

 

 

     

 


domingo, 27 de septiembre de 2026

 TITANES Y OLÍMPICOS,

benefactores y perversos.

 





La Mitología de la Grecia Antigua es pura fascinación por imaginativa y por creativa. Tan imponente, tan potente fue la cultura de aquellas gentes que aún pisamos sus huellas en nuestros días y nos nutrimos de sus profundos y sabios pensamientos y descubrimientos y de multitud de raíces de nuestra lengua, ¡desde hace más de cuatro mil años! Un rasgo enormemente llamativo de las historias mitológicas a nuestro parecer actual es la crueldad enorme, la violencia que en ellas se desatan: hijos que matan a padres, padres que devoran a hijos, …, con el denominador común de la lucha por el PODER.

Los Titanes fueron las primeras deidades griegas mitológicas, relacionados todos ellos con conceptos primordiales. Inicialmente estuvieron encabezados por Urano (el Cielo) y Gea (la Tierra). Ésta, como era frecuente entre los Titanes, incitó a su hijo menor, Crono (el Tiempo), para que derrocara a su propio padre ya que Urano, receloso de que sus hijos le arrebataran el PODER, los tenía recluidos en las entrañas de la Tierra. Así, el Tiempo destronó al Cielo.

Crono y su hermana y esposa Rea, reinaron en la conocida como “edad de oro”. Crono, por experiencia propia, temía que sus hijos se sublevaran quitándole el PODER. Por ello decidió devorarlos conforme nacían. Rea consiguió esconder al sexto (Zeus), último de ellos, engañando a Crono.

El pequeño Zeus fue criado en secreto por Gea (Tierra) y amamantado por la cabra Amaltea, en la isla de Creta. Ya adulto, ayudado por su abuela, engañó a su padre y le hizo beber una pócima que le provocó un vómito tremendo, lo que permitió la liberación de todos sus hermanos.

Se inicia entonces una gran guerra (Titanomaquía) que duró diez años ininterrumpidos, entre los dioses menores y los mayores, en la que finalmente ganó Zeus, encerrando a los Titanes enemigos en las profundidades del Tártaro.





A la segunda generación de Titanes pertenece Prometeo (el Previsor). Se distinguió por su compasión hacia los mortales: eligió la solidaridad con la humanidad frente a la obediencia ciega a los dioses olímpicos. Personifica la rebelión consciente, el sacrificio por los demás y la búsqueda del conocimiento y representa la tensión entre la autoridad absoluta y la compasión, entre el poder y la justicia. Fue hermano de Atlante, Menecio y Epitemeo. En la Titanomaquia optó por ponerse del lado de los dioses olímpicos por lo que dispuso de un lugar en el Olimpo.

Prometeo asumió la responsabilidad principal de crear la especie humana. Moldeó a los seres humanos con arcilla, dándoles forma y propósito: imaginó una humanidad digna, capaz y reflexiva, poder de caminar erguidos, mirar hacia el futuro, de soñar y planificar. Zeus, satisfecho de la obra, pidió a su hija Atenea que les diera el soplo de la vida. Pero el rey de los dioses quería a los hombres primitivos y dependientes, garantizándose que le adorarían. Siempre asegurarse el PODER.

Zeus, celoso de su autoridad, decidió que la humanidad no tuviera el fuego, esencial para su desarrollo. El fuego marcaba la frontera entre lo mortal y lo inmortal. Así garantizaba Zeus que la humanidad permanecería eternamente subordinada y débil.





Prometeo hizo lo impensable: robó el fuego y, plenamente consciente de sus consecuencias, lo trajo desde el Olimpo hasta la tierra de los mortales. La humanidad pudo cocinar, calentarse, protegerse, acceder a la tecnología, al arte, a construir ciudades y civilizaciones: había entregado la llave del progreso humano.





El castigo de Zeus fue brutal: Prometeo fue encadenado a una roca por toda la eternidad. A diario un águila gigantesca devoraba su hígado, que cada día se reproducía. Heracles, conmovido por el sufrimiento de Prometeo, le liberó de las cadenas y mató al águila.





La ira de Zeus no se conformó con tal castigo. Encomendó al dios Hefesto que moldease con arcilla una figura de mujer que quedó hermosísima. Afrodita le dio vida a la figura y le enseñó sus artes amorosas. Atenea la instruyó en las labores del hogar y el tejido y la vistió con una toga plateada. Hera le concedió gracia y mesura. Y Hermes la instruyó en el habla, la persuasión, la astucia y la curiosidad. Fue él quien le puso nombre: ¡Pandora! Y la llevó a la casa de Epimeteo, hermano de Prometeo. Aunque éste le había alertado a Epimeteo que no aceptara ningún regalo de Zeus (previendo alguna malicia de éste), no pudo resistir la tentación: ¡tenia enfrente a la criatura más bella que había visto jamás! ¡Y se la ofrecían como esposa!





Epitemeo se casó con Pandora que recibió de Zeus un espléndido regalo de bodas, un ánfora formidable que contenía la amenaza que le había hecho a Prometeo: “Por ultrajar mi poder, a ti y a tu prole he de infligir un daño irreparable. Un mal, con ese fuego, a los humanos daré que les deleite: un mal que ansíen como si fuera un bien”. La condición era que el ánfora no se abriese jamás. El mal era Pandora y, el regalo, una gran vasija de arcilla (“pithos”), que por error de Erasmo en la traducción se convierte a partir de 1508 en la Caja de Pandora.

Según Hesíodo (s. VIII a.C.), Pandora es “el bello mal”, culpable de que los males se dispersaran por el mundo.

 

Levantar la tapa de la Caja de Pandora o, la expresión popular “abrir la caja de los truenos”, significan liberar, hacer público o airear un asunto o un tema que acarrea todo tipo de problemas, maldades y desgracias.

 






Tengo repetido que creo que padecemos una invasión de IMBÉCILES. En todos ellos está ausente la prudencia, tan esencial también en la convivencia. Pero, además padecemos un aflorar de la MALDAD, cuya condena social se ha debilitado. Se nos ha inculcado que tras un malvado suele haber una injusticia de la que todos somos culpables. El absurdo es epopéyico: la pretendida sociedad (o familia) malvada también produce (¿aleatoriamente?) individuos que no son malvados. El mismo argumento también se usa (con probado éxito) para exonerar (a priori), de culpa a los pobres (a todos) y condenar (a priori también) a los ricos (a todos), cuando la Naturaleza obstinadamente muestra un deseo humano de querer ser más rico (malo) y estima como una rareza a tratar el deseo de ser más pobre (bueno). Otra falacia de los “progresistas-populistas”.

 

Existe tan solo una justificación no estúpida: la envidia. Si la envidia llega a conducir hasta el rencor o hasta un deseo de venganza, a los dichos: “quedarse uno tuerto por dejar al otro ciego”, porque “en el país de los ciegos, el tuerto es rey”. De nuevo, ¡el PODER!

 




Abrir la “Caja de Pandora” es de estúpidos, malvados o malvados-estúpidos (un cruce imbatible). O de otro personaje mítico, el Embaucador (“Trickster”), un pícaro divino, listo y astuto que lo utiliza para hacer engaños, para desobedecer las reglas y desafiar la conducta convencional. Puede ser perfectamente una bestia antropomórfica. Es un violador del orden social y natural mediante triquiñuelas, timos o robos. En algunos mitos griegos Hermes es el Embaucador: es el patrón de los ladrones y el inventor de la mentira.





En la cultura española conecta con el mito de Don Juan, muy magistralmente representado en “El Burlador de Sevilla” (aproximadamente en 1615), del fraile Tirso De Molina, o “Don Juan Tenorio” (1844), de don José Zorrilla. El protagonista de Tirso es un personaje ultrajador y libertino que cree en la justicia divina: “no hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague”. Pero confía que podrá arrepentirse y ser perdonado antes de morir: “largo me lo fiáis”. El don Juan de Zorrilla es religiosamente un descreído, pero igualmente perverso al que, en última instancia le salva el amor.

 

En cualquier nivel grupal existen especialistas en abrir la “Caja de Pandora”: dentro de las familias, en los centros educativos, en las comunidades de vecinos, …, ¡y en la comunidad nacional! Estos últimos, amparados en el PODER político, son enormemente nocivos, peligrosísimos, porque promueven la quiebra nacional. En nuestra más reciente España hemos “parido” dos campeones del nivel máximo de estos “destapadores de la Caja de Pandora”:

-Rodríguez Zapatero: relanzó el “guerracivilismo”

-Pedro Sánchez: autor del “muro’ entre españoles.






Ambos como jefes de gobiernos de España, traidores obsesionados por la destrucción de nuestra nación mediante leyes corrosivas y complicidades con políticos declarados enemigos de la misma.

El deber primordial de cualquier gobierno es garantizar el bienestar general, la seguridad y derechos de los ciudadanos, manteniendo el orden y proveyendo los servicios básicos para la convivencia en sociedad.

 

Pues bien, ni Zapatero ni Sánchez han cumplido con su deber principal. Muy al contrario: han generalizado el malestar general, han disparado la inseguridad y han restringido los derechos más básicos de los ciudadanos.

 

Frente a las crueldades por tener el PODER de los Urano, Crono, Zeus, y a los Hermes mentirosos, ladrones, falsos y embaucadores…, tenemos a “Prometeos”, amantes de la humanidad, de su dignidad y de su progreso y capaces de enfrentarse al PODER injusto, con todas sus consecuencias.

Busquemos, estimulemos y acompañemos a los “Prometeos”.

 

CM

26-9-2026