viernes, 9 de octubre de 2026

 LA HUELGA GENERAL Y LAS

ELECCIONES GENERALES

 



PROTESTA POR LOS PRECIOS DE LA VIVIENDA


“La mayoría del Parlamento da la espalda a la ciudadania en el acceso a la vivienda”. “La ciudadanía debe elegir un nuevo Parlamento”.


Con expresiones de este tipo Pedro Sánchez anunciaba el 5-10-26 la Convocatoria de Elecciones Generales para el 29-11 y la Disolución de las Cortes. Fue su reacción por haber rechazado el Congreso los dos decretos sobre la Vivienda que el Gobierno había preparado atropelladamente, impelido por una protesta encabezada por el “sindicato de inquilinas” que promovió una “acampada” ocupando la Puerta del Sol de Madrid, con la aquiescencia (o quizás estímulo) del delegado del Gobierno de Pedro Sánchez.

Fue cuanto menos una extravagancia que, con las Cortes disueltas, aprovechase el Gobierno para volver a presentar los dos decretos ante la Diputación Permanente (el órgano que asume los poderes de la Cámara de Diputados cuando las Cortes están disueltas), en la que posee los apoyos necesarios para aprobarlos. Chanchulleo de trileros (realizado una vez más por Sánchez).





Inmediatamente el liderazgo de la protesta en la Puerta del Sol torna a posiciones más radicales y exige una Huelga General.

A mi lego entender, el derecho constitucional a la huelga exige fundamentalmente que sea solicitada por los trabajadores, o sus representantes, y que sea por motivos laborales, estando expresamente prohibida la huelga por motivos políticos.





1-Representación: parece que siendo el solicitante un sindicato de gran representación se cubriría la formalidad de la “representación general de trabajadores”. Los dos sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, han presentado la convocatoria de Huelga General para el 9-11-26, o sea dos días antes del comienzo oficial de la “campaña electoral”.

2-El motivo nace como respuesta al incremento de los precios de la vivienda, tanto en venta como en alquiler. Siendo el objeto la vivienda, sería más que discutible que la motivación real fuese por razones políticas y, por tanto, prohibida. Para soslayar el obstáculo, los sindicatos la promueven como “derecho a la vivienda y a unos salarios dignos para pagarla” con lo que quedarían amparados por la ley que, al declarar ilegales las huelgas políticas, textualmente dice “… o con cualquier otra finalidad ajena al interés profesional de los trabajadores afectados”. Como se ha venido interpretando que los “derechos socioeconómicos” de los trabajadores quedan amparados por tal motivo, estoy convencido que, aunque la motivación real sea otra, la declarada sea considerada legal. Un “trágala” ya que ¿no son por fuerza del interés profesional de los trabajadores sus derechos socioeconómicos?

Es de interés que yo señale aquí:

-la señora María Jesús Montero declara públicamente que se va a celebrar una “Huelga General contra la ¡oposición!”.

-la representación sindical no es relevante:

       CCOO: algo más de 1 millón de afiliados,

       UGT: algo menos de 1 millón de afiliados

       Entre ambos, unos 2 millones,

menos del 9% del total de trabajadores.

-la motivación de la protesta (iniciada por el desahucio de una anciana) fue encabezada por un sindicato de inquilinas, quejosas de unas leyes perjudiciales para los inquilinos y un precio inaccesible de los alquileres.

Las leyes vigentes fueron aprobadas por un gobierno socialista. De su aplicación, en 2025 resultaron 24,5 mil desahucios, con un gobierno socialista (Sánchez gobierna desde 2018).



PANTOMIMA: NUEVAS VIVIENDAS, NI UN SÓLO LADRILLO


Desde 2018:

       -los precios del alquiler subieron un 74%

       -la oferta del alquiler bajó un 44%

       -la población pasó de 47 a 50 millones (+6%)

       -el precio de la vivienda creció más del 38%

       -se iniciaron 24.918 viviendas de protección.

Es evidente el formidable desajuste entre el incremento de la población (estimo en no menos de 500 mil familias inmigrantes humildes) y las viviendas asequibles iniciadas. El fracaso político en la gestión de la vivienda es clamoroso. Al tiempo el gobierno ha alentado pública y llamativamente la inmigración. Desde luego ignoró que todo inmigrante precisa un techo bajo el que cobijarse, una vivienda, además de muchos otros servicios básicos (sanidad, educación, transportes, …), todos ellos igualmente ignorados.

Es natural que surgiera una potente protesta social frente a tan nefasta gestión. Así nació, contra el Gobierno.

¡La Huelga General promovida por los sindicatos será contra la oposición! ¿Tiene un por qué semejante absurdo?

Las subvenciones a sindicatos del Gobierno de Pedro Sánchez han pasado de 8,8 a 32 millones, ¡+263%! (ha dado para más de una buena mariscada).

 





Mi posición:

1- No hay motivación legal para una huelga laboral.

2- La gestión del Gobierno ha sido peor que pésima.

3- Sánchez manifiesta que él es la “ciudadanía”.

4- Sánchez dice que el Parlamento no representa a la ciudadanía.

5- El Gobierno acusa a la oposición del total descalabro de la vivienda (!!)

6- Sánchez, autócrata, corrupto, inepto, mendaz y listo, ha conducido a España al abismo. Ha manejado nuestro sistema político “buenista” con maestría para imponerse como tirano.

7- Sánchez incendia la calle hasta una falsa e instrumental huelga general, inmediata anterior a unas elecciones generales.

8- Sánchez volverá a amañar las urnas todo lo que le sea posible.

9- Sánchez (y su numerosa banda) tiene decidido permanecer en el poder. De no conseguirlo mediante las urnas, la “calle” se movilizará contra un resultado electoral supuestamente manipulado.

A pesar de los pesares (que son muchos y preocupantes) creo que hay que votar. Votar “contra” Sánchez y todo lo que representa. ¿A quién? Yo no lo sé aún. Lo que cada quien estime más útil contra Sánchez. En ello nos va lo que de libertad y democracia aún nos queda.

 

CM

9-10-2026

 

 

 

 


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