TRAICIÓN CALCULADA
(fábula alarmante)
PRIMER CONTACTO
Marita tuvo siempre un temperamento inquieto y fuerte que no le granjeó a lo largo de su vida muchos amigos, pero sí mantenía relaciones firmes con antiguas “compañeras” de la lucha feminista.
Tenía verdadera curiosidad por su desconocida invitada. Un funcionario de total confianza le había trasladado desde la embajada que a una persona importante apellidada Pérez, de rango especial, le gustaría almorzar con ella en un lugar discreto. Sobre la marcha aceptó sin más preguntas. Le confirmaron que podría ser al día siguiente. Y Marita propuso que el encuentro discreto fuera en su domicilio. Así lo convinieron.
Decidió que su cocinera les preparara un Tajín de pollo y verduras con Cuscús y de postre Kabul el Grazal (“cuernos de gacela”). Se aprestó para salir a comprar pollo, puerro, zanahoria, ciruelas pasas, calabacín y cebollas. Del resto de los ingredientes, incluido un exquisito y delicado “ras el hanout” (mezcla de especias), tenía existencias en casa.
El mercado central de Rabat, en el corazón de la Medina, era verdaderamente hipnótico para Marita por lo que no tenía que distraerse para regresar con tiempo sobrado a casa con las compras. Su casa apenas estaba a trece minutos del mercado de manera que abrevió, pero sin acelerarse.
Faltaban pocos minutos para la hora convenida cuando sonó el golpe de la aldaba. Se apresuró a abrir la puerta:
-¡Pero Bego eres tú la misteriosa desconocida!
Se plantaron un par de besos. Suficiente para dos amigas que habían coincidido varias ocasiones en eventos del partido, tenían en común además la amistad de Carmina, jefa indiscutible de la ortodoxia feminista.
-Es una enorme alegría que, no sólo hayas querido recibirme, sino que incluso tu gentileza me haya traído a tu propia casa. Que, por cierto, es de un gusto exquisito, rezuma verdad marroquí -contestó la señora Pérez-.
-Bego, déjate de cualquier ceremonia, porque te considero verdadera amiga y nos unen lazos de enorme importancia. En cuanto al ambiente de mi casa, ten en cuenta que llevo viviendo aquí más de tres años. Por muchas razones me di cuenta de que Marruecos es mi país verdadero, mi corazón le pertenece.
-¿Sabes, no me sorprende nada. Es un país profundamente cautivador. He tenido la inmensa suerte de comenzar a conocerlo a partir de que tomé contacto con el Instituto Empresarial a través de mi buen amigo Juanjo Luemes.
-¿Juanjo? Es el más bello de mis amigos, enormemente inquieto y emprendedor -le interrumpió Marita-.
-Por “ciertas carambolas” -continuó Bego- me ocupé hace dos años del Maroc Center que me condujo a enamorarme perdidamente de esta tierra. De ahí volver a encontrarte como promotora en Marruecos de la Fundación XXI, la mejor especialista en las relaciones entre Marruecos y España.
-¡Para, para, que no es para tanto! -intervino de nuevo Marita-, aunque es cierto que mis sentimientos íntimos más profundos impulsaron definitivamente mi compromiso con esta tierra. Pero, pasemos si te parece a la “mida” (mesa baja usada para comer).
Ofreció a su invitada que usase primero el “afasal’ (aguamaní) y, tras usarlo ella dio una ligera repalmada que produjo que la sirvienta llevase la comida y bebidas a la “mida”. Marita se ocupó de desmenuzar la carne y colocó los trozos más apetitosos en la zona de Bego como gesto de cortesía. Tras bendecir diciendo “Bismilláh”, comenzaron la comida que mereció los mejores elogios de Bego. Alargaron una viva y larga charla mientras disfrutaban los excelentes manjares. Charla más que sustanciosa.
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LA PAREJA CONSPIRA
Hacía menos de dos meses que el za’im (jefe) de España había sido reconocido como tal en su grupo internacional con el apodo de “Pitar San”. No había perdido un segundo en explorar desde tal plataforma los caminos al gran poder. Lenguaraz, apolíneo y plurilingüe desplegó sus vistosas plumas por cada sala o reunión donde el olor a poder fuera intenso. Ciertos tramos de la ascensión exigen desnudez integral de ropas éticas y morales; ningún problema para Pitar San. Pudo acceder así a los reservados en que se encuentran y reúnen buena parte de los verdaderos poderosos del mundo.
Pitar San no tenía como objetivo primero enriquecerse, sino el poder en sí mismo. Lo demás, llegaría después.
Para ese “llegar después” nadie mejor aliado que su compañera Bego. Curtida en el oficio del puro dinero desde la primera juventud, los años y su natural habilidad la habían convertido en una maestra, aún más que experta, en traducir en plata todo, grande o chico, moral o no, lícito o no tanto. Del oficio aprendido conoció que las relaciones y la información eran fuente casi indispensable para hacer correr la “pasta”. Y, también, las veredas, atajos y pasadizos por donde conducirla a buen recaudo.
-Quien ejerce el verdadero poder de Marruecos es el “Majzen”, a la sombra del rey, la oligarquía del reino -le dijo Pitar a su mujer ya en el dormitorio-.
-Ya he oído algo -le contestó Bego-, como una especie de verdadero poder en la sombra, ¿no es así?
-Eso es, estructurado en forma piramidal, mediante círculos concéntricos, cuyo vértice es Muhammad. He tenido un encuentro interesante con alguien muy próximo a Muhammad que, desde su juventud goza de su confianza.
-Humm -dijo Bego-, eso suena fascinante. ¿Cómo crees que puedas rentabilizarlo?
-Yo, por mi posición, no debo avanzar. Pero sé que esa persona tiene una muy buena relación estrecha con María Antonia Pizarro.
-¿Te refieres a la que gobernó con Zapatines?
-Exactamente -contestó Pitar a su mujer-. Pero no quiero que Zapatines ponga sus garras en esto. Es insaciable y pérfido y ya tiene de sobra con qué entretenerse. Sin embargo, he pensado que tú podrías ponerte en contacto con tu íntima Carmen Lampiña que sé que también lo es de María Antonia.
-No me convence la idea de utilizar a Carmina. Entre otras cosas porque no se va a conformar sin interesarse por el motivo y, además, María Antonia tiene manifestadas unas rotundas opiniones sobre España y África que no creo que coincidan (al menos abiertamente) con las de Carmina. Sin embargo, yo creo que me será natural y fácil entrar en contacto con ella a través del Maroc Center y la propia embajada.
-Tienes razón cariño. Cuantos menos mejor. En definitiva, has de lograr el contacto con una buena llave del Majzen por una vía estrictamente particular. Ahora, yo debo aislarme del asunto totalmente hasta que se resuelva negativa o positivamente el objetivo. Mi papel en este momento es desconocer el tema -terminó Pitar San- dando por cerrada la conversación “inexistente”.
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POR EL INMENSO ALCORNOCAL
Ambas colegas, más que amigas, se incorporaron a la A-5.
-¡Caracoles Marita, vaya que es cierto que Marruecos te ha penetrado en la sangre, hasta manejando el coche! Te he de confesar que estoy algo sobrecogida.
-Mira Bego, aquí más que en ninguna otra parte, haz lo que vieres. Cuando comencé a conducir por aquí, creí que el corazón se me salía por la boca; pero, además, era yo la que provocaba un caos mayor. No hay más remedio que mimetizarse con el caos existente y no generar otro desconocido.
-Cierto. Has tenido la sabiduría de prescindir del chofer, ni lo necesitamos a él ni crear curiosidad. Pero seguro que con su conducción no me encontraría más segura. ¿Le adelantaste alguna pista a la señora Silva Adrissi sobre nuestras intenciones?
-¡En modo alguno querida! -ríó con ganas Marita-, estamos entre gentes enormemente imaginativas que no precisan de ayuda alguna para hacerse todo tipo de cábalas. En todo caso, seguro que no somos las únicas que nos acercamos con la pretensión de “adorar al santo” Asis Akhanach.
-Aunque, en mi caso, no estoy segura, de que el interlocutor deba ser su marido.
-Desde luego Bego. El objetivo real de este encuentro es que puedas identificar cuál debería ser el contacto exacto para que le plantees el negocio que te trae aquí. No tiene por qué ser Asis Akhanach, pero sí importa que no le ignoremos, aunque sea a través de su mujer. Ella sabrá cómo debe hacer que él esté sin estar. En esto los marroquíes son auténticos maestros. Creo que lo estamos haciendo bien.
-De eso, estoy totalmente segura, por tu conocimiento y bien hacer -le comentó Bego con un marcado gesto de agradecimiento-.
Habían salido de la autovía y transitaban por una preciosa carretera que bordeaba y ocasionalmente atravesaba partes del fantástico bosque de la Maamora, el mayor alcornocal del mundo (más de 130 mil hectáreas, con un pobre aprovechamiento de la formidable cantidad de corcho que almacena y, en menor medida, de las bellotas). ¡Qué festín para la montanera de nuestros cerdos ibéricos, mal vistos por el islam!
Llevaban un rato en que circulaban por una estrecha carretera atravesando el bosque cuando vislumbraron en la lejanía una magnífica mansión.
-Es una de las residencias de Silva Adrissi que ocupa una importante extensión del inmenso alcornocal, pero no es la residencia familiar. Ella pasa aquí algunas temporadas. Su proximidad a Rabat y al aeropuerto es vital para los importantes negocios que posee por Europa-. Le informó María Antonia.
-¿La conoces bastante? ¿Cómo es? -inquirió Bego-.
-Creo que nos conocemos bien, en los términos que es aquí conocerse bien, pues la reserva y el disimulo está en el ADN de los marroquíes y, en especial, de los bereberes a cuya principal familia pertenece. Aunque, dicho eso, es persona seria pero amable, bastante accesible, creo que muy inteligente. Siempre permanece en la sombra. Pero estoy segura de que está en las principales salsas que se cuecen en palacio, porque, como bien sabes, nada se cocina fuera de allí. Nuestra relación puedo calificarla de muy buena. Sin duda mis reiteradamente divulgadas tesis sobre la marroquinidad de las posesiones españolas en África me sirven de aprecio en toda la comunidad política y financiera. Seguro que te va a resultar útil.
-Es llamativa tu posición firme sobre que Ceuta, Melilla y los diversos peñones e islotes africanos deben permanecer bajo la soberanía marroquí -comentó Bego-
-No hay duda. Tan sólo existen razones de fuerza militar para que no sea así, ni histórica ni geográficas ni culturales. Y hoy día, las razones militares pesan mucho más del lado marroquí porque ha sabido hacer una magnífica política de estrecha colaboración con Washington y un acuerdo de crucial importancia con Israel. Todo lo contrario que los políticos españoles. Marruecos es emergente, tiene conciencia, orgullo y creencia de serlo. España irremediablemente se hunde dentro de su propia confusión, dejó de saber quién es y, ahora, ni siquiera se lo pregunta. Hasta se avergüenza y duda de ser. -contestó María Antonia-.
-Bueno -dijo Bego-, tú que trabajaste codo con codo con Zapatines conocerás cómo nadie que fue él quien levantó la bandera de cuestionar públicamente el anquilosado concepto de España.
-En cierto sentido es así -enfatizó Marita-. Realmente lo que yo creo es que puso sobre la mesa una realidad ya existente que, durante mucho tiempo, estaba oculta bajo las banderas de imperios y glorias añejas y la autoridad cruenta de un dictador insensible.
-Si, pero Zapatines alcanzó el gobierno en 2004 y el dictador murió definitivamente en 1975, y mentalmente antes: ¡habían transcurrido 29 años y dos gobiernos socialistas! -opuso Bego-.
-Yo creo que el socialismo de Isidoro realmente sirvió para poner orden en el partido, diferenciarlo de los comunistas, pero mantuvo intactos una idea de España trasnochada y unos poderes fácticos asentados en muchos años de dictadura -opinó con rotundidad Marita-. En fin, vamos a que te presente a Silva Adrissi.
Como una hora más tarde, salía María Antonia acompañada por un sirviente que le abrió la puerta del coche con un saludo de gran respeto.
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CON LA GRAN DAMA BEREBER
Begoña Pérez y Silva Adrissi, tras agradecerle a María Antonia Pizarro su atención y despedirla con vivas muestras de afecto, pasaron a una exquisita sala decorada con un gusto singular.
-¿Quizás un té, señora Pérez? -le preguntó la señora Adrissi tras ofrecerle asiento en un imponente diván-.
-Sí, señora Adrissi, no me lo perdería por nada del mundo.
Al poco, una sirvienta con un bello atuendo y maneras de exquisito respeto colocó las dos teteras, una magnífica, dos hermosos vasos de cristal y varios platillos con dulces sobre una gran bandeja dorada.
-Está bien Tamama. Puedes retirarte, ya nos servimos nosotras. Ocúpate de que no se nos interrumpa hasta que te avise -dijo Silva Adrissi a su criada-.
Luego, dirigiéndose a Begoña Pérez indagó cómo prefería el té y se ocupó de prepárarlo y servírlo.
-Mi deseo es que se encuentre absolutamente cómoda en esta casa que también queda a su disposición, señora Pérez. Se me ocurre que quizás nos resulte más agradable si utilizamos nuestros nombres propios, si le parece a usted oportuno.
-Se lo agradezco y me parece muy bien. Puede llamarme Bego como hacen mis amigos -le contestó la invitada.
-Pues bien, Bego, muchas gracias, puedes llamarme Silvi que es como lo hacen todos los míos. Estoy a tu disposición para atenderte en lo que pretendas.
- De acuerdo, Silvi. No quisiera robarte un tiempo que considero precioso. Por ello, a riesgo de parecerte demasiado directa, pero abusando de la confianza que me regalas, te expondré el motivo de mi interés y mi visita lo más brevemente que me sea posible. Tengo yo y muchas otras personas un sincero respeto y también admiración por tu país. En el nuestro, aún quedan restos que lastran a una nación que fue, pero ya no es. Fuimos un imperio forjado en la lucha y la sangre. Hoy no creemos en ello. Y, mucho menos con un vecino como es Marruecos, a quien sólo deseamos el bien y de quien esperamos colaboración y cooperación. Pero ciertas posiciones históricas, que creemos superadas, dificultan grandemente tal propósito. Reiteradamente Marruecos reclama su soberanía sobre Ceuta y Melilla, a más de otros peñones e islotes en el norte de África. Todos ellos evidentemente incrustados geográfica e históricamente en el reino marroquí. La posición prominente que hoy tenemos en España algunos que así pensamos y sentimos podría permitir colaborar con vosotros para limar aristas entre nuestros países.
-Muy clara y muy interesante tu exposición Bego. Creo que tenemos efectivamente una oportunidad de oro para eliminar problemas que históricamente han venido impidiendo nuestras naturales relaciones de vecindad. Para nosotros es de interés muy prioritario la soberanía sobre las ciudades de Ceuta y Melilla. ¿Tenéis alguna sugerencia sobre cómo podríamos actuar y las implicaciones que podría suponer?
-Nuestra Constitución -contestó Bego- contempla la pertenencia de ambas ciudades a España. Hoy no disponemos de un mecanismo práctico para cambiar la Constitución. Por otra parte, es una cuestión fácilmente utilizable políticamente para convertirlo en un asunto de sensibilidad patriótica. Quiero decir que, en nuestra opinión, el pueblo español es realmente ajeno a una sensibilidad nacional sobre ambas. Pero es muy simple políticamente activar un sentimiento patriótico. Por otra parte, podemos controlar el poder necesario para manejar el asunto de forma que desactivemos esa posibilidad. Políticos, comunicadores, creadores de opinión, Fuerzas Armadas …, requerirá lógicamente un soporte financiero sólido y contundente para cerrar bocas o ganar adeptos.
-Te entiendo perfectamente -intervino Silva-. Yo considero que deberíamos formar un microgrupo de expertos que nos propusieran fórmulas eficaces. Naturalmente que la envergadura del asunto debería tener su correspondiente dotación económica. Lo único que puedo adelantarte es que eso nunca será problema.
-Muy bien -dijo Bego-. Por si sirviese adelantar algo, me viene a la mente vuestra actuación en 1975 con la que denominamos “marcha verde”, una operación en que el armamento utilizado fue la “invasión pacífica demográfica”. Fue efectiva y perfectamente limpia, no hubo un sólo disparo y el Sáhara español pasó a ser marroquí sin que nadie se sintiese humillado, o bien se consiguió que fuera convenientemente silenciado.
-Muy interesante Bego. Pero creo que, en aquella ocasión, se aprovechó un vacío de poder por enfermedad del Jefe del Estado.
-Cierto que -enfatizó Bego-, la circunstancia de vacío de poder en España (el dictador agonizaba) fue clave. Hoy podemos controlar a la jefatura del Estado o manejar su imagen popular a nuestra conveniencia y colaborar desde el poder, pero aparentando todo lo contrario. Aportaríamos el dominio de la mayoría de los centros neurálgicos del poder institucional y asociaciones sociales.
-Finalmente, por la confianza que me mereces, ¿conoces a Juanjo Luemes y a Pepe Cupón? -preguntó Silvi-. Simplemente porque en varias ocasiones han colaborado con sutileza y efectividad con nuestra gente.
-Juanjo Luemes es amigo y competente. En cuanto a Pepe Cupón, ocupó altos cargos de responsabilidad y le tengo como uno de los “compañeros” más astuto y profesional. No tendríamos objeción con ninguno de los dos casos. Pero me permito insistirte en la conveniencia de reducir al máximo las personas que fueran a tener alguna información.
-Pues estamos totalmente de acuerdo -intervino Silva Adrissi-. Nos hemos entendido perfectamente, el asunto es de interés máximo para nosotros y también lo haremos para ti y tu gente. Cuando haya hecho los contactos y consultas necesarios me pondré en comunicación contigo de alguna forma prudente.
Atacaron un nuevo té que les sirvió la fiel Tamama. Y una larga y desenfadada charla que sirvió para estrechar su confianza.
Finalmente, el chófer personal de la señora Silva Adrissi la condujo hasta el lugar que Bego Pérez le indicó en las proximidades del hotel La Tour Hassan.
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CONDICIONES DE LA CONSPIRACIÓN
-Querido -comenzó Bego dirigiéndose a Pitar mientras paseaban por los jardines de palacio-, creo que finalmente hemos llegado a un punto de concreción interesante.
-¿De quién y dónde te llega la información? -le pregunta Pitar interesado al punto de apenas una contracción de la mejilla que le saque de su apariencia siempre despreocupada y amable.
-Me he encontrado con Silva Adrissi -comenzó Bego-, en una propiedad muy discreta de Suiza, en Lausana. Me hice acompañar por Juan Barrabás y con ella estaba Fouad El Himma, persona de la absoluta confianza del rey marroquí. Seguramente sabes que Juan está íntimamente vinculado con Pepe Cupón.
-¿Y tú te fías de Pepe? Yo no.
-Yo sí -contestó de inmediato Bego-, habiendo suficiente dinero de por medio y, de eso, aquí sobra. Estos meses han tenido encuentros en Casablanca y en París con no más de dos personas apoderadas por el mismísimo rey. La propuesta que hacen es:
1- Objetivo inicial, abrir la negociación de la cesión de Ceuta. A concretar si en todo o en parte y también la duración del proceso, no superior a un año.
2- Estatus especial para la población ceutí, que mantendría la nacionalidad española y podría optar por compatibilizarla con la marroquí.
3- Ocupación masiva y súbita de Ceuta por más de cien mil personas organizada desde Marruecos con garantías del mayor secreto y eficacia. Cuentan con el apoyo del MOSSAD israelí y la CIA norteamericana.
4- Inmediato suministro logístico para atender las necesidades de la masa invasora. A las cuarenta y ocho horas, más del cincuenta por ciento de la masa comenzaría su retorno a Marruecos. Quedaría un asentamiento fijo de algo más de la cuarta parte de la masa.
5-Garantizan el apoyo incondicional del Gobierno e instituciones marroquíes.
6-Necesitan que nombremos un militar de rango y mando, prestigio y lealtad total que pueda colaborar con su milicia en el tránsito. Estiman muy útil que el monarca español se involucre, garantizándole la dignidad necesaria. Pero si el Borbón fuese un obstáculo irreductible, habría que sortear el obstáculo si es posible, o, en otro caso, expulsarlo con su familia.
7- Proponen como fechas ideales: 31-7, 15-8, 23-12.
A realizar en el plazo máximo de un año.
8- Abiertos naturalmente a cualquier propuesta.
9- Así diseñado, a nosotros nos situarían ocho mil millones de dólares en donde indicásemos. Aparte, no tendrían ningún problema para remunerar convenientemente a los mandos militares y políticos y a los particulares que decidamos.
-De nuevo logras llegar más allá de donde llegan los sueños cariño -dijo Pitar besándole con pasión-. El marco me parece ideal y las cifras también. De los detalles nos conviene que se ocupen ellos por no tener que dar tres cuartos al pregonero. Más vale que nos digan las acciones estrictas que debo tomar con la condición de que en ningún caso puedan hacer sospechar que no mantengo una posición de patriota y defensor a ultranza de mis subdit .. ciudadanos y de mi amado país. En cuanto al Borbón (y familia) deben ser destruidos, si no físicamente, sí tan denostado, humillado y envilecido que no quede quien pueda hacer otra cosa que odiarlo y despreciarlo. La gente siempre necesita identificar a un culpable. Nosotros lo tenemos: un rey traidor. Debo ser recordado como el gran hombre que recuperó la República para España.
- Les traslado de inmediato nuestra exigencia -acabó Bego-
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TODO RUEDA
Fueron así discurriendo las cosas conforme inicialmente se habían previsto. Prosperaban con mayor celeridad y menores dificultades. A tal punto, que a poco de pasar seis meses del acuerdo entre ambas partes estaban muy próximas a estar dispuestas para desencadenar la operación.
Marruecos había evitado sagazmente cualquier acción que pudiese molestar a los españoles. La emigración de ilegales hacia España había prácticamente desaparecido, con el natural contento y satisfacción no solo de las autoridades españolas sino también europeas. Los pescadores faenaban sin dificultad en aguas que durante años les habían sido prohibidas. El narcotráfico había quedado reducido a nimiedades entre astrosos. Aquel relato machacón procedente del palacio presidencial había ido calando en la población: al sur tenemos un vecino leal y absolutamente confiable que colabora con nosotros como nunca antes se logró. A pesar de tan portentoso cambio tampoco se consiguió encontrar el momento oportuno para que el rey de España viajase a las ciudades africanas. Pero como nadie demostraba mayor interés en la tal visita, quedó como olvidada. Se continuó profundizando en la pureza de la idea de que hoy día, un ejército realmente existe para dar asistencia y cuidado a los necesitados. Habían desaparecido las amenazas más o menos veladas de las administraciones judía y norteamericana. En fin, se había llegado a un estado de concordia y aparente bienestar que dificultaban enormemente el trabajo diario de los telepresentadores de noticias, de los “tertulianos analistas”. Y los canales de televisión podían crecer en bobos espacios de bufonadas y chifladuras y concursos de disparatadas ordinarieces. O sea, la senda de un mundo televisivo y social superficial y feliz, ausente de todo lo que oliera a conocimiento, cultura y reflexión. El endeudamiento ilimitado del Estado permitía incrementar el gasto con generosidad, sustituyendo el penoso esfuerzo por el derecho a disfrutar de una subvención, una ayuda, una asistencia social.
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EPÍLOGO
Algo quebró el rumbo. Un íntimo amigo del rey, el padre del rey, naturalmente anciano y achacoso, pero con un joven espíritu y pasión en cuanto a España aconteciera viajó con su ayudante al lejano lugar donde su majestad había fijado su residencia hacía años. La precipitación le impidió incluso comprar las plazas especiales en que ya solía encontrar mejor reposo para sus gastados huesos y debilitados músculos. Aún así, mantenía cierto aire marcial y un aspecto distinguido. Durante años mandó en las tropas nómadas españolas con centro en Esmara.
Se trataba del mayor de los muchos hijos del teniente general Víctor Lago, asesinado por ETA en 1982 cuando estaba al mando de la Acorazada Brunete. De su padre había heredado el sentido del honor y amor por la patria y su profesión. Su vínculo con el viejo rey era muy profundo y sólido desde hacía muchos años. Su relación con la tropa fue tan profundamente humana, respetuosa y ejemplar con cada uno de los integrantes de las “Nómadas” de blancas capas, que eran multitud los que no dejaban pasar la fecha de su nacimiento sin felicitarle con verdadero respeto y cariño.
Fue uno de sus antiguos soldados quien le pasó una información confidencial que le lanzó de inmediato a volar hacia la actual residencia de “Juanito”. Se presentó en la misma manifestando que precisaba ver al rey, que no le esperaba, pero que le dijeran que don Víctor Lago precisaba verle con urgencia.
Un abrazo entrañable entre ambos y la información secreta completa de cuanto se había acordado entre el monarca alauí y el jefe del gobierno de España. Un “gracias Víctor, ya me ocupo”. El anciano rey dio orden de atender a los recién llegados como a familiares suyos. Tomó su teléfono protegido, desbarató la traición.
Tras quince años, aún penan en sus cárceles los enamorados Begoña Pérez y Pitar Sa, Juanjo Luemes, Barrabás y Cupón y algunos más condenados por delito de alta traición. María Antonia Pizarro se supone perdida por algún lugar de África.
Las relaciones con Marruecos encauzadas hacia la normalización de contactos amistosos entre vecinos.
Se recompusieron los amigables vínculos diplomáticos con EEUU, con Israel, con Argelia, con Italia y el resto de los socios de la UE.
Se reguló ordenadamente la emigración con criterios de respeto a la dignidad humana y de oportunidad económica.
¡Ceuta y Melilla, tan españolas como las del resto de España!
CM
1-9-2026









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