viernes, 28 de marzo de 2025

 PRESUPUESTOS GENERALES

DEL ESTADO

 




De la Constitución vigente, de 1978:

Artículo 1

1. España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho.

2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.

3. La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria.

Artículo 66

1. Las Cortes Generales representan al pueblo español y están formadas por el Congreso de los Diputados y el Senado,

2. Las Cortes Generales ejercen la potestad legislativa del Estado, aprueban sus Presupuestos, controlan la acción del Gobierno

Artículo 134

1. Corresponde al Gobierno la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado y a las Cortes Generales, su examen, enmienda y aprobación.

2. Los Presupuestos Generales del Estado tendrán carácter anual,

3. El Gobierno deberá presentar ante el Congreso de los Diputados los Presupuestos Generales del Estado al menos tres meses antes de la expiración de los del año anterior.

4. Si la Ley de Presupuestos no se aprobara antes del primer día del ejercicio económico correspondiente, se considerarán automáticamente prorrogados los Presupuestos del ejercicio anterior hasta la aprobación de los nuevos.  


Las Cortes aprobaron el 22 de diciembre de 2022 los P.G.E. para 2023. Siguen vigentes ya que el Gobierno no presentó nuevos Presupuestos para 2024, prorrogando los de 2023.

La actual legislatura se inició el 17 de agosto de 2023. O sea, las Cortes actuales no han aprobado ningún P.G.E. Los aún vigentes, que el actual gobierno manifiesta querer prorrogar (no presentó a las Cortes el correspondiente a 2024 y anuncia tampoco hacerlo para 2025), no han sido aprobados por las Cortes actuales (por el Pueblo Soberano).

 

Los PGE disponen la previsión de ingresos y gastos del sector público estatal para un año. Son fundamentales para fijar la política del Gobierno:

·    Establecen los objetivos de las políticas públicas 

·    Determinan los recursos que se asignan para cumplir esos objetivos 

·    Definen los derechos y obligaciones de los órganos y entidades del sector público estatal 

Su elaboración corresponde al Gobierno. Su aprobación compete a las Cortes Generales. 

Los PGE: 

·    Marcan el gasto máximo en el que pueden incurrir el Estado, los organismos autónomos o las entidades de la Seguridad Social.

·    Estiman lo que gastarán las entidades a las que aplican, como las empresas y fundaciones públicas o las universidades estatales.

 

Los Presupuestos Generales del Estado constituyen la más importante ley que el soberano pueblo español evalúa y, en su caso, aprueba anualmente a través de las Cortes. Son la matriz en que el Gobierno propone su plan político y económico anual.





Pero el Gobierno actual ni presentó a las Cortes el de 2024, ni pretende presentar el de 2025. Quiere gobernar con los P.G.E. que aprobaron las Cortes de la anterior legislatura.





En mi opinión es un flagrante fraude de ley. Y la actitud de un gobierno que manifiesta que “si tenemos tiempo, ya los presentaremos y, si no, presentaremos los de 2026”, es inaceptable por total desprecio al Pueblo Soberano y a la Constitucion.

El comportamiento del actual gobierno no es democrático, pretende asumir una Soberanía que no tiene y que se corresponde con la más pura dictadura.

Económicamente, los P.G.E. últimos (para 2023), suponen la friolera del 40% del Producto Interior Bruto, o sea, de lo que produce toda España en un año.





Diferenciando lo legal de lo legítimo, lo legal se ajusta al derecho, está dentro de un marco jurídico, nos limita a lo que se puede o no hacer según la ley. Lo legítimo además implica seguir un camino correcto, justo, auténtico, moral y ético. Lo legítimo se simboliza con lo que se alcanza con justicia, lo que se merece, lo legal en cambio puede simbolizarse con un sello oficial.

De modo que el Gobierno actual, aunque legal, es ilegítimo. Es más, su actuación llega a sobrepasar los límites de la legalidad. Considero que debe dimitir, convocar nuevas elecciones, y debe ser juzgado por posibles conductas ilegales.

La pureza democrática no me indica otra cosa.

 

CM

28-3-2025

 

 

 

 

 


martes, 25 de marzo de 2025

         TAMBORES DE GUERRA

 (¡Qué irresponsabilidad!)

 


Desconfío grandemente de los informativos de la tele. Tengo la certeza de que más por sus méritos que por un escepticismo algo enfermizo que me reconozco. Aún así, dedico unos escasos minutos de mi tiempo a ver-escuchar alguna telenoticia que se me antoja algo menos manipuladora. Hoy he escuchado que el corazón burócrata de la (des)Unión Europea nos azuza a los ciudadanos “socios” a prepararnos para la guerra con urgencia (¡qué irresponsabilidad, Dios mío!): debemos de aprovisionarnos de todo lo básico para una larga temporada de escasez bélica, agua potable, conservas, papel higiénico (¡un clásico!), … ¡La guerra está a la vuelta de la esquina!, advierten desde “Bruselas”. Desconfío aún más, mucho más, de “los de Bruselas” que de nuestras telenoticias.

Se que, cuando mañana vaya a la compra diaria, ya encontraré los anaqueles semivacios, carros de compra a rebosar, urgencia, malos modos, histeria. El hormiguero enloquecido, frenético y agresivo. Acopio para…, ¿cuánto durará la guerra, más de una semana, de seis meses, de quince años? Imposible medir el sobrealmacenaje más allá de la capacidad del super.

¿Y luego? Mi exiguo informativo no da, por descontado, ninguna pauta. Tampoco disponemos de líderes con una mínima capacidad para ilustrarnos y, aún menos, para encauzarnos. Aquí no hay. Mucho menos para gestionar una situación de guerra.





Ya hace tiempo que leí en el espléndido “Laberinto Mágico” de Max Aub que las guerras las deciden unos pocos, las hacen muchos y las sufren todos (menos unos pocos). Yo jamás la decidiría, mi edad es inadecuada para hacerla, así que formaría parte del tercer inmenso grupo. En las mismas andan mi mujer, hermanos y casi todos los amigos. Pero ¿dónde encuadrarían a mis hijos, a mis nietos, a los de hermanos y amigos? ¿Les obligarán a hacer la guerra?

Sin embargo, todos los pueblos deben estar siempre preparados para la guerra. Creo que es la primera de las premisas para evitarla. Y, la segunda, que siempre existen humanos visceralmente bélicos con opciones a alcanzar el poder suficiente. También los que entienden que “la libertad consiste en mear donde me dé la gana, cuando me dé la gana” (personaje de El Laberinto Mágico).





Llegados a este punto, multiplico al infinito la importancia de que en épocas de paz sepan los pueblos dotarse de los líderes más humanos, sensatos, preparados y entregados con limpieza, lealtad y entrega a la procura de fomentar la convivencia de mejor calidad. La que respeta y defiende la dignidad humana del diferente y facilita que los unos y los otros convivan y colaboren. No otra cosa es defender la paz y la concordia. “Nos conviene que haya tensión (discordia)” se le escapó decir a un líder descerebrado, trabajador efectivo para la guerra. Los pueblos que se dejan liderar por semejantes monstruos son “carne de cañón”. Igual que los incendios se previenen y trabajan en el invierno, las guerras se previenen y trabajan en la paz.

Con mi más profundo deseo de que se trate de una imperdonable bufonada de la tal Europa oficial, coreada sin matices por los “noticieros” de nuestra tierra. Pero …

 

CM

25-3-2025


domingo, 23 de marzo de 2025

  

LA ZORRA Y LAS UVAS

 





Es voz comun que á más del medio dia
En ayunas la Zorra iba cazando:
Halla una parra, quédase mirando
De la alta vid el fruto que pendia.
Causábale mil ansias y congojas
No alcanzar á las Uvas con la garra,
Al mostrar á sus dientes la alta parra
Negros racimos entre verdes hojas.

Miró, saltó, y anduvo en probaduras;
Pero vió el imposible ya de fijo:
Entónces fué cuando la Zorra dijo:
No las quiero comer: no están maduras.

(Samaniego)

 

 

Bastante llevo escrito en los últimos años sobre R. Zapatero y (más abundantemente) sobre P. Sánchez. Abundante y malo, o muy malo. Por ellos he sufrido y aún sufro por la desvergüenza, necedad, irresponsabilidad, conflictividad, maldad, golfería, deslealtad, mendacidad, perversidad, repugnancia, cobardia, indiferencia y crueldad con que han ido hiriendo mi sensibilidad como español y como mero ciudadano. Y, como a mí, a millones de ciudadanos cuyos valores y principios orbitan en el mismo sistema que yo. No es una cuestión de partídos políticos. En absoluto. Es cuestión de calidad humana.

Creo no haber tenido peso social significativo. Hoy no lo tengo en absoluto, sin duda alguna. Pero no me ha impedido trasladar a cuantos han podido y querido recibirlo, un rotundo mensaje sobre el veneno de ambos fulanos y sus bandas. He insistido hasta la saciedad que todos, absolutamente todos, teníamos algo que aportar en defensa de tan peligrosos ataques, por minúsculo que fuese. Con tal espíritu he actuado en cuanto ha estado a mi alcance. Hasta hoy.





No volveré a escribir una línea sobre esas gentes a quienes tanto alcanza mi desprecio. Porque he llegado a la conclusión de que, para mí, “esas uvas están verdes”. Anduve en probaduras y ni me acerqué a remover lo más mínimo a los infames y sus bandoleros. Sólo obtuve frustración y daño. Intentaré dañarme lo menos posible; ni lo quiero, ni lo merezco. Naturalmente que sufriré el dolor que me imponga el puro poder (aunque yo no le reconozca autoridad).

Pido aquí perdón a mis descendientes que sé que son los que en mayor manera padecerán los desmanes de esos sinvergüenzas. Y, en general, ruego intenten dispensarme todos mis compatriotas porque, siendo yo consciente de que nos dejan sin patria y sin hacienda, resuelvo que “no las quiero comer, no están maduras”.

 

CM

23-3-2025


sábado, 15 de marzo de 2025

 LA ESPECIE

QUE NO DEJA A NADIE ATRÁS

 


DON IGNACIO MARTÍNEZ MENDIZABAL


Mi querido y viejo profesor don Enrique Calvo me ha pasado una conferencia que me ha impresionado vivamente.

El conferenciante, el profesor paleontólogo don Ignacio Martínez Mendizábal (1).

Formando parte desde 1984 del equipo de investigadores en LA SIMA DE LOS HUESOS de ATAPUERCA, descubrieron varios cráneos de hace 430 mil años. De ellos, me interesa aquí el que bautizaron con el nombre de BENJAMINA (“La más querida”), de una preadolescente. La niña había sufrido una enfermedad que le había producido que se fusionaran dos huesos de su cráneo (a esa edad, los huesos no están fusionados para permitir el crecimiento del cerebro). La consecuencia fue que se formó una niña muy rara de aspecto (el cráneo había crecido irregularmente) y muy probablemente que padecíera un retraso psicomotor, además de una cara deformada. Sin embargo, aquel bebé no fue rechazado por su grupo.





La selección natural hace que todas las especies animales desechen a los cachorros con anomalías. Todas, menos la especie humana. La niña nacida enferma y deforme y con probables taras psicomotrices, fue admitida, atendida y cuidada por su especie humana.

Pertenecemos por tanto a la única especie animal que acepta y cuida al distinto como a un igual, ignorando la ley de la selección natural, sublimada por el amor.

El amor humano se impone a la selección de la especie. Así es la naturaleza humana que asume al diferente como un igual. En palabras del conferenciante “Benjamina es el amor fosilizado”.

Con posterioridad al descubrimiento del cráneo de “Benjamina” se ha descubierto otro cráneo de una niña de seis años con síndrome de Down, o sea, diferente y admitida por los demás humanos.

Con todo ello, quiero resaltar que el amor en la especie humana es superior a cualquier otra ley natural. Está en nuestra naturaleza.

Por ello también, cualquier conducta que se aparte de aceptar al diferente como igual por la fuerza superior del amor, no es humana, es anómala, es perversa, una aberración de la especie. Y así lo debemos tratar siempre.

 

       (1) Profesor de ciencias naturales, doctor en Biología, catedrático en Antropología Física, director de la cátedra de otoacústica evolutiva, recibió junto a don Juan Luis Arsuaga y al resto del equipo de Atapuerca el Premio Príncipe de Asturias en 1997.

 

CM

15-3-2025