EL PUTO AMO
“La Política necesita recuperar su alma, que es el servicio. La Política no existe para satisfacer aspiraciones personales ni para perpetuar a determinados grupos en el poder. Existe para procurar el bien de toda la sociedad” (Cardenal Fernando Chomali)
Locución coloquial y vulgar que denota la máxima admiración hacia alguien.
Supone tener reconocido el título de ser el mejor. No solo por lo que hace o deja de hacer. También por lo que podría hacer o dejar de hacer.
Es el que cree que la opinión de los demás tiene el valor que él le quiera dar y que la vida está hecha para los que triunfan a base de fallar. Porque, por definición, el “Puto Amo” jamás falla (fallando).
Existe un mecanismo automático que se dispara en cuanto aparece una leve sombra de error del P.A. y lo desvía a otros porque él no puede equivocarse.
Sí puede cambiar de opinión. Lo que obliga a los demás a reorientarse porque el principio no cambia, es el mejor en cada momento y circunstancia. Es natural que como los momentos y circunstancias cambian igualmente lo haga el P.A. y, tras él, sus incondicionales.
Es el mejor SIEMPRE. Obtenido el título P.A. no se requiere renovarlo ni someterlo a la consideración de otros.
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| LA VOZ DE SU AMO |
Es una condición de Liderazgo Total que se manifiesta con toda su crudeza, por ejemplo, en el líder de una Secta.
El Sectario es consustancial al Puto Amo. Ambos justifican y hacen posible sus respectivas existencias. El Sectario puro requiere incapacidad total de elaborar un criterio, de formarse una opinión, porque son facultades que tiene cautivas el P.A.
El Sectario es, por su propia naturaleza, fanático, es decir agitado por un furor divino, dogmático y dicotómico, o todo o nada (sin matices ni diversidad), de pasión visceral y fe ciega. Esa fe ciega en el P.A. arrastra a la pasión visceral.
Como la existencia del P.A. depende en gran medida de la pasión visceral del Sectario, la mantiene bien alimentada y la manera más eficaz de hacerlo es identificar a un enemigo antagónico extremo. Claro es que para el caso no es preciso que exista en realidad, ya que lo que verdaderamente importa es que se identifique con lo más detestable, lo más inhumano, lo peor. Para ello basta la habilidad de “fabricar” un retrato que genere animadversión, odio y venganza pues ha de ser el responsable de cuantos males hagan padecer al Sectario, o inventar una historia pasada que esclavice a los sucesores del dañado.
La fabricación del enemigo adecuado es un trabajo principal para el P.A. Y debe ir perfilado con aquellos atributos y hechos que más puedan irritar y herir a las vísceras del Sectario. No importa que responda a una realidad, sino que lo parezca y que resulte profundamente abominable y que active el rencor más violento, que es contagioso y hereditario.
Entre los P.A. existen distintos grados de competencia. Muy diversas pueden ser las habilidades para conseguir el sometimiento sin fisuras, todas ellas dirigidas a la captura irracional de la voluntad de los otros. A tal empeño todo vale, absolutamente todo, menos la debilidad, que es el mayor peligro para la existencia del P.A. porque depende de dominar el poder y su pérdida supone su propia extinción.
Un “Mantenido” no tiene nada que ver con un Sectario. Éste piensa con las tripas. Aquel con un raciocinio enfocado a obtener el favor y un pedazo de poder (enriquecimiento), a cualquier precio. Aunque su conciencia ignore la moral, es imprescindible que el P.A. acierte con precisión en el precio de la transacción porque de estos se ha llenado la Historia de traidores y la ausencia de conciencia la compensan con una ambición descontrolada. La lealtad de este género o se paga o no existe. Todo Mantenido tiene un precio y el P.A. debe procurarle algo más que lo que esté dispuesto a pagar el mercado. Es por ello muy importante que su valor de mercado sea bajo por lo que su reconocimiento social debe ser el menor posible para no encarecer la compensación del P.A. Es habitual que el currículo del Mantenido permita comprar su voluntad con el menor esfuerzo posible. El buen P.A. suele seleccionar consecuentemente a Mantenidos con escaso valor social. Porque no busca a los más preparados sino a los más ambiciosos y, aunque la ambición a todas alturas alcanza, son los más menesterosos quienes más necesidades tienen pendientes de cubrir y mejor se justifica la ambición y menor coste tienen. En cualquier caso, cuantos más estómagos dependan del P.A. más afianzará este su poder.
“Sectarios” y “Mantenidos” son la infantería y la caballería del ejército que sustenta al P.A. quien precisa ser un buen estratega para mantener y acrecentar la fuerza de su tropa. Debe serlo para cualquier oficio a que pueda dedicarse un P.A.
Aunque es muy habitual su presencia en lo que a la política atañe porque al no tratarse de una actividad que requiera ningún tipo de preparación, habilidad o conocimiento más allá de las que vengo hablando, cualquier aspirante a P.A. medrará en el oficio político con más facilidad que en cualquier otro.
En nuestro caso, la desfachatez de un político gobernante, nos ha permitido escuchar en vivo quién es su Puto Amo de quien dice que impera a nivel mundial. Desde luego el personaje goza con brillantez de las cualidades aquí recogidas. La extensión que hace de su dominio es un evidente exceso, pero muy justificado para quien, valiendo lo que vale (nada), se siente agradecido por bien pagado (forma parte del cuerpo de caballería del ejército del P.A.) o es un taimado aspirante a P.A. Le anima que su ausencia de valía no es impedimento porque el propio P.A. lo tiene más que demostrado, nunca precisó valer algo o para algo fuera del oficio político.
Sin embargo, estimo que su brutal error es no valorar algo de lo que carece y en lo que, sin embargo, su P.A. es un verdadero campeón: el Carisma (charizesthai). Por este motivo el deslenguado gobernante es un Mantenido cuyo futuro está en manos de su P.A., el que le mantiene, que naturalmente lo hará justo el tiempo en que le sea útil, ni un segundo más. En los momentos que escribo esto aún no se conoce, si el tal deslenguado es un pétalo de la margarita agraciado con el sí o con el no. Sí, mientras le sirva de burladero. No fulminante cuando no le sirva.
En lo tocante a la política, la tragedia consiste en que el P.A., los Sectarios y los Mantenidos hacen extender su macabro juego a todos los demás que, sin poder participar de forma efectiva en tal juego, disfrutamos o sufrimos las consecuencias del mismo: los “Paganos”, los que pagamos al ejército del P.A. y las consecuencias de sus desatinos y maldades.
El ejército del P.A. parece inmenso, y creo que lo es, pero ridículo si lo comparamos con la formidable masa de Paganos. Éstos lo somos por indolencia, por cobardía, por falta de conocimiento o porque, acuciados por lo que nos demanda nuestra propia vida, somos ajenos a los problemas de la Comunidad, creyendo estúpidamente que no son nuestros problemas.
Los cuerpos de ejército de los Paganos son tan diversificados que realmente carecemos de ejército. Así nos va. Algunos somos “Paganos Llorones”, quizás la peor especie, porque “damos la vara” baldía o, mucho peor aún, causamos malestar a los demás, quizás inútilmente, lo que resultaría imperdonable.
De ello me acuso, pido clemencia, a veces me arrepiento, pero, honradamente, carezco de verdadero propósito de enmienda porque tengo la certeza de que, de continuar “nuestro” Puto Amo, todos y cada uno de quienes carecemos de ejército lo vamos a seguir pagando agónicamente.
Aviso final a “navegantes: todos los diversos componentes del ejército del Puto Amo deberían conocer que tienen la misma naturaleza que los pañuelitos de papel, desechables en cuanto pringan.
A Dios sigo pidiendo amparo para que sepamos librarnos de cualquier Puto Amo, Capataz o Perro Ovejero.
CM
3-11-2026
PE:
Acabo de ver en directo que el último pétalo de la margarita ha sido NO: ya no le es útil al Puto Amo, otro más desechado





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